El mejor regalo de Navidad para la familia Jiménez: “Abigail está lúcida, conversa, se ríe y juega”

“Yo pedí por Abigail. Ante Diosito me arrodillé y le pedí un milagro por ella”, contó Elena, la tía de la nena de 12 años, en una entrevista con Sur Santiagueño.

“Fue tanto lo que oramos por ella, a tal punto que hoy es un milagro de Dios que Abigail esté bien y junto a su familia”, relata Elena Jiménez, tía de Abigail, la nena de 12 años enferma de cáncer (sarcoma de Ewing), que tomó notoriedad cuando su padre la cargó en brazos para cruzar la frontera entre Tucumán y Santiago del Estero.

El oficial Williams Sosa, que le había prohibido el paso a la niña, jamás imaginó que el caso Abigail Jiménez iba a tomar la notoriedad que tuvo, y muchos menos a desencadenar una situación dramática de idas y vueltas: internación en el Cepsi de Santiago del Estero, viaje al hospital Austral, hasta que pudo regresar a su casa, el lugar donde siempre quiso estar.

Hace poco, Abigail tuvo una dura descompensación y muchos creyeron que lo peor iba a suceder. Sin embargo, frente a todos los malos pronósticos, la niña tuvo una mejoría general. 

“Yo pedí por Abigail. Ante Diosito me arrodillé y le pedí un milagro por ella”, confiesa Elena en diálogo con Sur Santiagueño, en lo que para su entender la única esperanza para que su sobrina mejorara estuvo en depositar su fe en la oración.

Hoy, la niña de 12 años ya no necesita del respirador de oxigeno, guarda reposo en la cama de su propia casa bajo estricto seguimiento médico y con el tratamiento correspondiente. Tiene tres enfermeras y una doctora, todos profesionales de la salud de Las Termas de Río Hondo.

“Está lúcida y nos conversa, se ríe, juega con el celular”, confiesa su tía, agradecida por la ayuda recibida, pero “sobre todo de Dios”, como prefiere reconocer, porque nunca dejaron de orar por su salud.

La bendición que esperaron era que Abigail pueda estar mejor de salud, y ese gran paso se pudo dar, a pesar de que a Elena la carcome aquel bochornoso episodio que vivió su sobrina en el control policial del límite entre Tucumán y Santiago del Estero. “Abigail nunca pudo esperar más de dos horas en la ruta y en una camioneta sin aire acondicionado –rememora– fue una angustia fea la que pasamos, porque la situación que vivió ella no se la sacas más de su cabeza”.

“El gobernador (Gerardo Zamora) se comunica con mi cuñado, el papá de Abigail, y siempre le dice que le perdone por las cosas que han pasado, y reconozco que está haciendo muchas cosas para Abigail en cuanto a atención médica. Desde que él vino, todo cambió mucho”, contó Elena, aunque con una postura totalmente diferente con el intendente de Las Termas de Río Hondo, Jorge Mukdise. 

“Cuando Abigail estuvo en el hospital Garrahan (2019), yo fui la que pidió el avión (sanitario) al municipio, pero nunca me concedieron ese pedido y de eso estamos dolidos con el intendente (Jorge Mukdise)”, comentó todavía angustiada por la actitud que no puede olvidar fácilmente, en el momento que necesitaba Abigail con un cuadro de salud complicada.

Hoy lo que más mueve a la familia Jiménez es que Abigail está muy bien de salud, y eso es un gran respiro que lo celebran con felicidad y confían que la semana próxima todo seguirá igual de acuerdo a los pronósticos médicos, como lo dice Elena: “Tenemos fe de que vamos a pasar las fiestas de Navidad y Año Nuevo en paz y con Abigail feliz”.

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