Weisburd recupera un símbolo de su historia: reabre la Biblioteca Popular «Celia Montenegro»
La institución inició un proceso de normalización y reapertura con el apoyo de vecinos, docentes y organizaciones culturales. Buscan transformar nuevamente el espacio en un centro de educación, memoria y encuentro para toda la comunidad.

WEISBURD, Moreno.- La comunidad de Weisburd comienza a escribir un nuevo capítulo en su historia cultural con la reapertura de la Biblioteca Popular «Celia Montenegro», una institución emblemática que durante años fue sinónimo de educación, compromiso y promoción de la lectura en la región.
Tras un prolongado período de inactividad que puso en riesgo parte de su valioso patrimonio bibliográfico y documental, la biblioteca inició durante este 2026 un proceso de recuperación y normalización impulsado por el trabajo conjunto de vecinos, docentes y entidades comprometidas con la preservación de la memoria local.

El resurgimiento de la institución fue posible gracias al acompañamiento técnico de la Federación de Bibliotecas Populares de Santiago del Estero y al compromiso asumido por la vecina Dora Roldán, quien decidió involucrarse activamente en el proyecto luego de participar en las Jornadas de Historia desarrolladas en la Universidad Católica de Santiago del Estero (UCSE).
Actualmente, la biblioteca funciona en un espacio cedido por el comisionado municipal Heriberto Jiménez. Allí, una nueva comisión organizadora encabezada por Sabrina Luna e integrada por Belén Campos, Graciela Pereyra y Mailén Medina trabaja intensamente en la limpieza, clasificación y organización de los libros recuperados.

A este esfuerzo se sumaron importantes donaciones provenientes de distintas instituciones culturales del país. Entre ellas se destacan los más de 120 kilogramos de libros enviados por el espacio de arte Chimera, de Villa Crespo, Buenos Aires, además del acompañamiento de bibliotecas populares amigas como la Biblioteca Popular Belgrano de Bandera y la Biblioteca Domingo Bravo de La Banda.
Más allá de la recuperación del edificio y del material bibliográfico, los impulsores del proyecto sostienen que el verdadero desafío será convertir nuevamente a la biblioteca en un espacio vivo y participativo para toda la comunidad.
En este sentido, ya se trabaja en la implementación de diversos servicios y actividades que incluirán apoyo escolar para estudiantes de nivel primario y secundario, talleres de oficios para adultos, capacitaciones en tejido, cerámica y peluquería, además de propuestas recreativas y culturales.
Para financiar las mejoras edilicias más urgentes, la comisión puso en circulación un bono contribución de 2.000 pesos. Lo recaudado será destinado a la reparación de aberturas, cerraduras, pintura y sanitarios, además de fortalecer el fondo bibliográfico.
La reapertura de la Biblioteca Popular «Celia Montenegro» representa mucho más que la recuperación de un edificio. Significa rescatar una parte fundamental de la identidad de Weisburd y rendir homenaje a la figura de quien le dio nombre: una maestra rural que dedicó su vida a educar y acompañar a las familias santiagueñas en tiempos de enormes dificultades.
Hoy, la comunidad tiene la oportunidad de devolverle vida a ese legado, apostando a la cultura, la educación y la participación como herramientas esenciales para el desarrollo de las futuras generaciones.





