Con gran fervor y espíritu solidario, Selva celebró la Pascua de Resurrección
La coordinadora parroquial de María Auxiliadora, Reina Góngora, destacó la multitudinaria participación en el Triduo Pascual y la exitosa colecta de alimentos para familias necesitadas.
Tras una semana de profunda reflexión y encuentros comunitarios, la ciudad de Selva cerró las celebraciones de Semana Santa con un balance sumamente positivo. En una entrevista exclusiva con Sur Santiagueño, Reina Isabel Góngora, una de las coordinadoras de la Parroquia María Auxiliadora, expresó su satisfacción por el desarrollo de las actividades litúrgicas y el compromiso demostrado por los fieles.
«Hemos cumplido con el Triduo Pascual con una multitud de asistencia. Nos sentimos muy satisfechos porque todos los grupos de la parroquia pudieron participar activamente en cada uno de los actos», señaló Góngora, subrayando que la fe se mantuvo viva desde el Domingo de Ramos hasta la Vigilia Pascual.
Fe y reflexión en las calles
Uno de los momentos más destacados de la semana fue el Vía Crucis Viviente realizado el Viernes Santo, que congregó a una gran cantidad de vecinos en un clima de silencio y oración. «Lo vivimos de una manera reflexiva y hermosa», recordó la coordinadora, resaltando la labor de edición y cobertura que los medios locales realizaron para llevar estas imágenes a quienes no pudieron estar presentes.
A pesar de no haber podido asistir físicamente, el Monseñor Vicente Bokalic y las autoridades del Obispado de Añatuya estuvieron presentes a través de la palabra. Durante las celebraciones, se leyeron fragmentos del saludo pascual enviado por el Obispo de Añatuya, Monseñor José Luis Corral, y su auxiliar, Monseñor Martínez Ossola, enviando una bendición especial a la comunidad selvense.
La caridad como estandarte
Más allá de lo ritual, la Semana Santa en Selva dejó una marca tangible de solidaridad. Durante la misa del Jueves Santo, instituida como el Día de la Caridad, la respuesta de los vecinos fue contundente.
«Hubo mucha colaboración de la gente. Tenemos canastas llenas de alimentos que serán distribuidos entre las personas que más lo necesitan en nuestra comunidad», detalló Góngora.
Al finalizar, la coordinadora dejó un mensaje de esperanza para lo que resta del año: «Vimos la devoción y la fe de la gente de una manera muy especial. Esperemos que sigamos siempre así, hermanados y rezando, particularmente por la paz del mundo».







