Con profunda devoción, Selva cerró el mes de María Auxiliadora y honró a la Patrona del Agro
En una emotiva jornada que incluyó una peregrinación y momentos de reflexión basados en las encíclicas del Papa Francisco, la comunidad católica culminó las celebraciones marianas.
SELVA (Sur Santiagueño). – La comunidad de la ciudad de Selva vivió un mes de intensa actividad espiritual y comunitaria en honor a María Auxiliadora. Al cumplirse el cierre de los festejos marianos, la señora Reina Góngora, una de las coordinadoras de la Parroquia María Auxiliadora, dialogó con la prensa para realizar un balance de lo vivido y destacar los hitos históricos y las bendiciones que marcaron este año a la feligresía local.
«Fue un mes de festejos y de honrar a nuestra madre. Desde el momento en que nos reunimos para planificar cómo íbamos a celebrar, todo fue positivo. Participó mucha gente y hoy estamos culminando con el corazón lleno», expresó Góngora con profunda gratitud.
Un mes bendecido por la historia y la fe
Durante la entrevista, se rememoraron los inicios del templo católico local, cuya historia comenzó a gestarse con fuerza a partir de la década de 1930. Según los registros históricos de la comunidad, fue en el año 1933 cuando se entronizó la imagen de María Auxiliadora en el templo, dando inicio a una obra comunitaria que perdura hasta el día de hoy.
Este mes de clausura no solo estuvo dedicado a la virgen patrona, sino que coincidió con importantes acontecimientos para la fe santiagueña, como la festividad de Nuestro Señor de los Milagros de Mailín. Además, la comunidad de Selva tuvo el honor de recibir la visita de la imagen de Nuestra Señora de Luján y una bendición histórica de altísimo valor espiritual: la reliquia de Mama Antula, la primera santa argentina. La reliquia permaneció un día en la ciudad antes de ser trasladada a los festejos centrales de Mailín.
Peregrinación y ecología: El cuidado de la «Casa Común»
El broche de oro de las celebraciones consistió en una pequeña peregrinación, colmada de cánticos y oraciones, que partió hacia el monolito de la Virgen María Auxiliadora, Patrona del Agro Argentino, ubicado en la zona rural.
Allí, los fieles realizaron un profundo momento de reflexión centrado en el cuidado del medio ambiente, basándose en las encíclicas del Papa Francisco (como Laudato si’). Los presentes leyeron fragmentos del texto papal y debatieron sobre la responsabilidad ciudadana y cristiana de proteger la naturaleza.
Al observar la imagen de la Patrona del Agro, Góngora y los presentes recordaron la fecha de su inauguración. A pesar del desgaste que el paso del tiempo y el clima del sur santiagueño han causado sobre la placa recordatoria, se pudo constatar que la imagen fue emplazada un 2 de septiembre de 1962, coincidiendo con el Día de la Agricultura.
A pesar del deterioro lógico por el clima, la coordinadora parroquial destacó el valor simbólico de la escultura: «La imagen ha sido preservada en varias ocasiones. Está un poco deteriorada por las inclemencias climáticas, pero permanece firme. Exactamente como en nuestro corazón, donde ella va a estar siempre viva y cuidándonos».
De esta manera, Selva cerró un mes de intensa identidad religiosa, uniendo la tradición histórica local, el orgullo por los santos de nuestra tierra y el compromiso actual por el cuidado de su entorno natural.







