Don Juan Scrimini: El Hombre que Refrigera La Banda

Don Juan Scrimini lleva en sus venas la sangre y la actividad de esa pléyade de italianos que llegaron a La Banda cuando esta no era más que un sencillo villorrio al que dio vida el ferrocarril. Con un espíritu empresarial heredado de sus antepasados, y acrecentado por el tesón criollo, Scrimini eligió la industria de las bebidas sin alcohol. Se dedicó a la producción de bilz, chinchibirra, soda y la distribución de hielo, que al principio traía desde la ciudad capital.

El esfuerzo constante y la perseverancia tuvieron su recompensa. Don Juan instaló su propia fábrica de hielo, utilizando maquinarias rudimentarias adquiridas con mucho sacrificio. Así, con trabajo arduo y dedicación, fue creciendo hasta convertirse en “el hombre que refrigeró La Banda”, como lo refirió algún periodista local.

Industrial en Potencia

Scrimini podría haber sido agricultor, comerciante o cualquier otro tipo de industrial, pues siempre tuvo claro el propósito de trabajar sin descanso. Eligió el camino de la industria de bebidas sin alcohol y hielo, enfrentando privaciones y sacrificios durante los primeros años. Con elementos primitivos y maquinarias rudimentarias, él y su familia trabajaban sin descanso, muchas noches a la luz de lámparas de queroseno, llenando botellas de bebidas que entonces se consumían en la ciudad.

Expansión de Actividades

El tesón y la constancia finalmente rindieron frutos. Scrimini observó que La Banda necesitaba independizarse de la ciudad capital en cuanto al suministro de hielo, una necesidad vital en los veranos calcinantes. Instaló una fábrica que inicialmente producía 110 barras diarias. Sin embargo, la demanda creció, lo que llevó a la instalación de una nueva fábrica con una capacidad de 600 barras de hielo cada 24 horas, asegurando así un suministro constante para la ciudad.

Éxito y Sacrificios

El éxito de la fábrica de hielo es indudable, aunque implicó grandes sacrificios. En épocas festivas, mientras muchos disfrutaban de las celebraciones, Scrimini y su equipo trabajaban largas horas para mantener la producción. Su dedicación garantizó que la comunidad pudiera disfrutar de helados y bebidas frías, incluso en los días más calurosos.

Representante Cervecero y Líder Comunitario

Además de su industria de hielo, Juan Scrimini es representante de la Cervecería del Norte y miembro activo de numerosas instituciones deportivas y culturales. Ha sido presidente de la sociedad cooperadora Mariano Moreno, durante cuya gestión se adquirió el terreno para su sede actual, y también presidió el Centro Recreativo. Hombre de inquietudes espirituales, contribuye en todo lo que signifique progreso para la ciudad. Su carácter accesible y modesto le ha ganado numerosas amistades sinceras.

Así, don Juan Scrimini sigue siendo conocido como “el hombre que refrigera La Banda”, una figura fundamental en la historia y el desarrollo de la comunidad.

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