Güemes descendió al Federal A y su presidente reveló una deuda superior a los $700 millones
El Gaucho perdió 2 a 0 ante Patronato en Paraná y consumó su descenso después de seis temporadas en la Primera Nacional. Tras la caída, el presidente Federico Lo Bruno reconoció una deuda superior a los $700 millones, compromisos legales y anticipó que la prioridad será ordenar institucionalmente al club antes de pensar en el regreso.
Güemes atraviesa uno de los momentos más difíciles de los últimos años. La derrota por 2 a 0 frente a Patronato, este domingo en Paraná, terminó de confirmar lo que desde hacía varias fechas parecía inevitable: el conjunto santiagueño perdió la categoría y en 2027 volverá a competir en el Torneo Federal A.
El descenso representa un duro golpe deportivo para una institución que permaneció durante seis temporadas consecutivas en la Primera Nacional. Sin embargo, el resultado en Entre Ríos dejó rápidamente de ser el único motivo de preocupación.
Horas después de consumada la pérdida de categoría, el presidente de Güemes, Federico Lo Bruno, expuso públicamente una delicada situación económica e institucional que coloca al club ante un desafío mucho mayor que simplemente armar un nuevo plantel.
Una deuda que supera los $700 millones
En declaraciones al programa Opinión Deportiva, de Canal 7, Lo Bruno reconoció que las obligaciones económicas de la institución superan los $700 millones.
La cifra podría incluso ser mayor, de acuerdo con las propias expresiones del dirigente.
Además, reveló que Güemes afronta distintos compromisos judiciales y señaló que las torres de iluminación del estadio llegaron a estar embargadas, aunque explicó que la dirigencia alcanzó un acuerdo relacionado con esa situación.
El presidente también indicó que actualmente trabajan cuatro abogados para intentar ordenar los diferentes frentes legales y financieros que enfrenta la institución.
La definición de Lo Bruno marca claramente cuál será la prioridad inmediata: antes de pensar en refuerzos, cuerpo técnico o en un eventual regreso a la segunda categoría del fútbol argentino, Güemes deberá comenzar por estabilizar sus cuentas.
“Era predecible”
El presidente reconoció además que la pérdida de categoría era una posibilidad cada vez más concreta.
“Lamentablemente esto era predecible”, expresó al analizar una temporada que terminó con Güemes en el último puesto de su zona.
El equipo santiagueño cayó 2 a 0 ante Patronato por la fecha 33. Los goles fueron convertidos por Hernán Rivero y Gonzalo Salega durante el segundo tiempo. Con ese resultado, el Gaucho quedó sin posibilidades matemáticas de alcanzar a los equipos que todavía luchan por mantener la categoría.
Güemes se convirtió así en el primer equipo descendido de la Primera Nacional 2026 y regresará al Federal A luego de seis temporadas consecutivas en la segunda división.
El descenso no puede explicarse solamente por el partido frente a Patronato. Fue la consecuencia de una campaña marcada por los malos resultados, los cambios y una situación institucional que terminó impactando sobre el rendimiento deportivo.
Primero ordenar el club, después pensar en 2027
La conducción encabezada por Lo Bruno tendrá ahora que desarrollar un proceso de reconstrucción que abarcará prácticamente todas las áreas de la institución.
El propio presidente reconoció que antes de comenzar a planificar el próximo campeonato será necesario resolver las cuestiones económicas y legales.
La pérdida de categoría también puede generar consecuencias directas sobre los ingresos del club, los contratos profesionales, los sponsors y la estructura necesaria para competir en una divisional diferente.
El Federal A supone otra realidad presupuestaria, con largos desplazamientos, menores recursos televisivos y una competencia especialmente exigente para conseguir el ascenso.
En ese contexto, Güemes deberá encontrar un equilibrio entre la necesidad de reducir gastos y la obligación deportiva de conformar un equipo competitivo.
El proyecto buscará darle lugar a los jugadores santiagueños
Entre las primeras definiciones de la nueva etapa, Lo Bruno adelantó que la dirigencia pretende que al menos el 30% del próximo plantel esté integrado por futbolistas santiagueños.
Según explicó, será una condición que deberá aceptar quien continúe o asuma como entrenador.
La decisión podría significar un giro en la política deportiva de Güemes y abrir mayores oportunidades para jugadores formados en clubes y ligas de Santiago del Estero.
También permitiría disminuir algunos costos y reconstruir parte del vínculo entre la institución y el fútbol provincial.
El desafío estará en acompañar esa decisión con una estructura de captación, formación y seguimiento que permita que la incorporación de futbolistas locales forme parte de un proyecto sostenido y no solamente de una respuesta frente a las dificultades económicas.
¿Qué pasará con Mario Gómez?
Otro punto todavía sin definición es la continuidad del entrenador Mario Gómez.
Lo Bruno destacó el trabajo del actual cuerpo técnico, aunque evitó confirmar si continuará al frente del equipo durante la próxima temporada.
La dirigencia considera que todavía existe tiempo para evaluar la situación y comenzar las conversaciones una vez que disminuya el impacto inmediato del descenso.
La definición será una de las primeras decisiones deportivas importantes de la nueva etapa.
El final de un ciclo y el comienzo de otro
El descenso marca el cierre de una etapa histórica para Güemes.
Después de seis temporadas compitiendo en la Primera Nacional, el club deberá regresar a una categoría donde cada temporada representa una carrera extensa y compleja por conseguir el ascenso.
Pero esta vez el desafío será doble.
Por un lado estará la reconstrucción deportiva: definir entrenador, conformar el plantel y volver a ser competitivo.
Por otro, posiblemente más importante, estará la reconstrucción institucional y financiera.
Una deuda superior a los $700 millones, compromisos judiciales y una estructura que deberá adaptarse a los recursos del Federal A forman parte del escenario que encontrará la nueva conducción.
El resultado frente a Patronato consumó el descenso en la cancha. Ahora comienza un partido diferente y probablemente más difícil: ordenar el club, recuperar estabilidad y construir las condiciones necesarias para que Güemes pueda volver a mirar hacia la Primera Nacional.




