Central Córdoba no levanta cabeza y profundiza su crisis futbolística
El Ferroviario volvió a caer en Santiago del Estero y dejó una imagen preocupante. Con errores, expulsiones y un rendimiento irregular, el equipo atraviesa un momento crítico en el Torneo Apertura.
El presente de Central Córdoba en la Liga Profesional se torna cada vez más complejo. En una nueva noche para el olvido, el Ferroviario cayó 3 a 1 frente a Newell’s en el Estadio Madre de Ciudades, sumando su segunda derrota consecutiva y profundizando un rendimiento que genera preocupación.
El equipo santiagueño volvió a mostrar falencias estructurales, especialmente en defensa, donde los errores volvieron a costar caro. Tras un inicio parejo, el conjunto rosarino golpeó rápido y aprovechó cada desajuste para construir una ventaja que terminó siendo determinante. Central, por su parte, evidenció dificultades para generar juego y sostener el ritmo durante los 90 minutos.

El momento más crítico se vivió en el cierre del primer tiempo, cuando el equipo ya caía 2 a 0 y sufrió la expulsión de Pignani, dejando al equipo con uno menos en un contexto ya adverso. A esto se sumó la lesión del arquero Alan Aguerre, otro golpe que desacomodó aún más la estructura del equipo.
En el complemento, el Ferro intentó reaccionar con más empuje que claridad. El descuento de Barrera encendió una leve esperanza, pero la falta de contundencia y las fallas defensivas volvieron a aparecer, permitiendo a Newell’s liquidar el encuentro sobre el final.
Más allá del resultado, lo que preocupa es el funcionamiento. Central Córdoba no logra consolidar una identidad de juego y atraviesa un momento de incertidumbre en una etapa clave del campeonato. A pesar de que aún mantiene chances matemáticas de clasificación, el margen de error se redujo al mínimo.
El calendario tampoco ofrece respiro: el equipo deberá enfrentar a rivales de peso como Vélez, Platense y Lanús, además del pendiente ante Boca, en una seguidilla que pondrá a prueba su carácter y aspiraciones.
En este contexto, Central Córdoba está obligado a reaccionar de manera urgente. El tiempo apremia y la necesidad de sumar puntos ya no admite excusas. El Ferroviario se juega mucho más que un resultado: se juega su lugar en la competencia y la confianza de su gente.





