Diego Petrelli, el joven entrenador de vóley que marca su impronta en Córdoba
El coach internacional nacido en Bandera llegó en plena pandemia a suelo cordobés y con mucho esfuerzo, hoy el club donde está se nutre de títulos nacionales.
Con apenas 34 años, Diego Petrelli marca un estilo y su impronta en el vóley cordobés. Nacido en Bandera, departamento Belgrano, e iniciado en Unión y Juventud, llegó a la vecina provincia en una difícil época para todos, plena pandemia, solo y con la familia lejos.
Sin embargo, con esfuerzo, sacrificio y convencimiento, salió adelante para que hoy se encuentre en un gran momento de su carrera: títulos y reconocimiento del ambiente del vóley nacional.
En diálogo con Sur Santiagueño, Diego narró sus comienzos y destacó a algunas personas que ayudaron para iniciar su camino como entrenador.
«En el 2014 empecé en el club Unión y Juventud como entrenador ayudando a Marcos Ledesma y a Constanza Miliani; en aquel momento se jugaba poco en las formativas, había proyecto de ellos, yo me sumé al grupo y me quedé hasta el 2019. Ese año se ganó casi todo lo que se jugó y empecé a tener ofertas del lado de Córdoba y Santa Fe, y en el 2020 llegué a Centro Social de Brinkmann, para sumar una nueva experiencia y justo arrancó la pandemia. La pasé difícil fue tenso ese momento, pero comenzamos a entrenar de manera virtual, dimos charlas y siempre nos manteníamos haciendo algo«.

Diego actualmente es el coordinador de todas las categorías desde el Mini Vóley hasta el Maxi, tanto varones y mujeres; además de las formativas de 12, 13, 14, 16 y 18 femenino. «Estoy a cargo de controlar todos los equipos desde 13 años para arriba que compiten a nivel nacional. Estamos trabajando para que las formativas del club sean reconocidas», agregó el coach.
Petrelli vive solo, viaja muy poco a Bandera ya que la competencia demanda la mayor parte del tiempo, está en un lugar donde Córdoba y Santa Fe compiten constantemente.
Antes de su llegada, Centro Social Brinkmann no era un club que se caracterizaba por estar en las primeras posiciones, pero tras su arribo y al dedicarle mucho trabajo en la pandemia, comenzaron a darse los frutos. En el 2021 llegó su coterránea Maite Capasupa para ser protagonistas en la liga provincial en varias categorías.

Los resultados se siguieron dando, clasificación a Copa Argentina y varios títulos nacionales, inclusive el que organizó el club con más de 40 equipos participantes.
«El año pasado me tocó estar en la selección de Córdoba como ayudante técnico y en el voley del interior es impresionante lo que se está trabajando con un plan de captación de selección, cada vez se capta más a jugadoras altas con muchísimo futuro. Si hoy uno mira la selección Argentina prácticamente el 80 por ciento son jugadoras del interior sea de Chaco, Córdoba, Santa Fe, Santiago, Formosa, el sur. Creo que eso marca el trabajo que estamos haciendo los entrenadores en el interior y la cantidad de competencias que le damos a los jugadores marca una diferencia enorme. Hace poco fueron muchos equipos a jugar a Brasil, los equipos del interior del país y trajeron muy buenos resultados», destacó Diego.

Su anhelo de volver algún día a Bandera, pero con más experiencia y herramientas
Por último, el Entrenador Internacional FiVB 1 de Vóley dejó la posibilidad para retornar a su pago, pero con un objetivo bien marcado.
«El camino es seguir trabajando y ojalá en algún momento pueda volver a Bandera con más experiencia y con más objetivos para poder crecer con el club (Unión y Juventud), que es lo único quiere, darle con otra experiencia un poco más de calidad a las cosas que se pueden hacer. Estoy agradecido a mi familia que me apoya siempre en este laburo que es incansable».





