Añatuya: dictan prisión preventiva a catequista acusado de abuso sexual contra una menor
Un grave caso que genera conmoción en la comunidad salió a la luz en las últimas horas en los tribunales de Añatuya, donde la Justicia dictó la prisión preventiva a un catequista de 54 años, acusado de haber abusado sexualmente de una niña de entre 10 y 12 años.
La medida fue dispuesta por la jueza de Control y Garantías, Gladys Liliana Lami, a pedido de la fiscal Cecilia Rímini, quien imputó al acusado —identificado como C.M.— por el delito de “abuso sexual con acceso carnal agravado por haberle provocado grave daño a la salud”.
Según consta en la investigación, el imputado mantenía un vínculo cercano con la familia de la menor y solía visitar los fines de semana la vivienda de la abuela, en una zona rural del departamento Avellaneda. En ese contexto de confianza, era recibido con afecto y alojado en el domicilio.
El hecho comenzó a ser investigado en marzo, cuando la familia advirtió problemas de salud en la niña y decidió radicar la denuncia. A partir de allí, se activaron los mecanismos judiciales correspondientes.
Uno de los elementos clave en la causa es el testimonio de la víctima, quien en Cámara Gesell señaló al acusado como autor de los abusos. De acuerdo a su relato, el hombre habría aprovechado momentos de soledad para someterla, valiéndose de engaños y distracciones, como el uso de un teléfono celular.
El acusado fue detenido el pasado 27 de marzo y en las últimas horas se realizó la audiencia en la que la defensa solicitó su libertad, argumentando que las pruebas eran insuficientes. Sin embargo, la fiscalía sostuvo la contundencia de los informes médicos y del testimonio de la menor.
Finalmente, la magistrada resolvió hacer lugar al pedido fiscal y dictar la prisión preventiva, por lo que el imputado continuará detenido mientras avanza la investigación. Trascendió que la defensa recurrirá la medida ante la Cámara de Apelaciones.
El caso generó fuerte impacto en la comunidad, tanto por la gravedad de los hechos denunciados como por la figura del acusado.
En este contexto, la causa continuará su curso en la etapa de instrucción, donde se profundizará la recolección de pruebas y pericias que permitan esclarecer completamente los hechos denunciados.
Desde el ámbito judicial no se descarta la incorporación de nuevos elementos probatorios, mientras que se mantiene como prioridad la protección integral de la menor y el resguardo de su entorno.
El caso, que sacudió a Añatuya y a toda la región, vuelve a poner en agenda la importancia de la denuncia temprana y la intervención de las instituciones ante cualquier indicio de vulneración de derechos de niños, niñas y adolescentes.
Mientras tanto, la sociedad sigue de cerca el avance de la investigación, a la espera de que la Justicia determine las responsabilidades correspondientes en un hecho que genera profundo dolor e indignación colectiva.





