La chicharrita retrocede en Santiago del Estero y lleva alivio al campo, pero el INTA advierte: “No hay que bajar la guardia”

El último informe de la Red Nacional de Monitoreo revela una importante disminución de la plaga que puso en jaque a la producción de maíz. Las condiciones actuales son incluso mejores que las registradas hace un año. Sin embargo, los especialistas advierten que abandonar los controles podría poner en riesgo la próxima campaña agrícola.

El campo santiagueño recibe una noticia alentadora en un momento clave para la planificación de la nueva campaña agrícola. La presencia de la chicharrita del maíz (Dalbulus maidis), una de las plagas que mayores pérdidas provocó en la producción argentina durante los últimos años, registró una marcada disminución en las principales regiones maiceras del país, incluido el territorio de Santiago del Estero.

Así lo revela el 52º informe de la Red Nacional de Monitoreo, elaborado con información aportada por distintas instituciones técnicas, entre ellas el INTA Quimilí, a través de las agencias de extensión rural de Añatuya, Malbrán, Quimilí y Sacháyoj.

El relevamiento correspondiente a la primera mitad de octubre muestra que las lluvias abundantes y las importantes amplitudes térmicas contribuyeron a una nueva retracción de las poblaciones del insecto en las cinco regiones maiceras monitoreadas.

“Hoy, las condiciones respecto de la plaga son incluso mejores que las del año pasado a esta altura, sobre todo en las zonas endémicas del NOA y NEA”, destaca el documento técnico.

Santiago del Estero: fuerte caída de las capturas y mejores perspectivas para el maíz

Los datos correspondientes al Nordeste Argentino (NEA), región que comprende parte de la superficie productiva santiagueña, reflejan una situación considerablemente más favorable que la registrada en relevamientos anteriores.

Según el informe, el 67% de las localidades monitoreadas no presentó capturas de chicharritas, mientras que otro 25% se ubicó en la categoría de menor presencia del insecto.

Uno de los puntos destacados del relevamiento fue Lilo Viejo, en Santiago del Estero, donde se registró la mayor abundancia de la región, con 16 adultos por trampa.

Sin embargo, el dato más significativo aparece al observar el comportamiento general de la plaga: el promedio regional descendió de 6,85 a apenas 1,18 adultos por trampa, una reducción cercana al 83% respecto del informe anterior.

Evolución del promedio de capturas en el NEA

02468Hace un añoInforme anteriorOctubre 2026

Fuente: 52º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis. Valores expresados en adultos por trampa.

La cifra también se encuentra por debajo de los 3,83 adultos por trampa registrados en el mismo período del año pasado, lo que confirma una evolución favorable en la situación sanitaria regional.

Para los productores del sudeste santiagueño, particularmente de zonas agrícolas como Bandera, Quimilí, Añatuya y sus áreas de influencia, estos resultados representan una señal positiva de cara a las decisiones de siembra y manejo del cultivo.

No obstante, los valores regionales no reemplazan los controles en cada establecimiento, ya que la presencia del insecto puede variar significativamente entre localidades e incluso entre lotes cercanos.

Una plaga que dejó pérdidas millonarias y encendió las alarmas del sector

La preocupación por la chicharrita no es casual. Durante la campaña 2023/24, la expansión de las enfermedades transmitidas por este insecto provocó una crisis sanitaria que afectó severamente la producción maicera argentina.

La epifitia ocasionó pérdidas cercanas al 20% de la producción nacional y generó un fuerte impacto económico sobre productores, contratistas, transportistas y distintas actividades vinculadas a la cadena del maíz.

El problema no radica únicamente en la presencia del insecto, sino en su capacidad para transmitir patógenos responsables de enfermedades que afectan el desarrollo de las plantas, reducen su rendimiento y pueden ocasionar daños irreversibles.

Aquella experiencia dejó una enseñanza fundamental para el sector agropecuario: una situación inicialmente favorable puede modificarse si se combinan condiciones ambientales propicias, presencia del vector y cultivos susceptibles.

El INTA advierte: monitorear ya no es una opción, sino una necesidad

Pese al panorama alentador, los técnicos insisten en que sería un error interpretar la reducción de las capturas como la desaparición definitiva del problema.

La recomendación central es sostener un monitoreo activo y sistemático, especialmente desde la emergencia del maíz de primera.

También resulta fundamental eliminar los denominados maíces voluntarios o guachos, que aparecen fuera de los cultivos planificados y pueden funcionar como reservorios de la plaga y de los agentes patógenos que transmite.

Estas plantas favorecen la formación del llamado “puente verde”, un mecanismo que permite la supervivencia y continuidad del vector entre una campaña agrícola y la siguiente.

Su eliminación, acompañada por controles periódicos y decisiones de manejo basadas en información técnica, constituye una de las principales herramientas preventivas.

El sudeste santiagueño, una región donde la prevención será decisiva

En una provincia donde el maíz representa una actividad estratégica para la producción de granos, la alimentación animal y las economías regionales, la evolución de la chicharrita es seguida con especial atención.

El trabajo de monitoreo desarrollado por el INTA Quimilí y las agencias de Añatuya, Malbrán, Quimilí y Sacháyoj resulta especialmente importante para conocer la dinámica de la plaga en una amplia zona productiva del territorio santiagueño.

La información permite anticipar riesgos y orientar decisiones agronómicas en un contexto donde los costos de implantación, los rendimientos esperados y la sanidad vegetal son determinantes para la rentabilidad de cada establecimiento.

La disminución actual de las poblaciones abre un escenario de mayor tranquilidad, aunque todavía no permite descartar riesgos durante el desarrollo de la campaña.

Una oportunidad para recuperar confianza, sin repetir errores del pasado

El nuevo informe deja un mensaje positivo para los productores: la situación sanitaria de octubre es considerablemente mejor que la observada en los períodos anteriores.

Pero también plantea una responsabilidad compartida entre productores, asesores agronómicos, instituciones técnicas y organismos de investigación.

La experiencia de la campaña 2023/24 demostró que las consecuencias de una expansión descontrolada de la chicharrita pueden trascender los límites de un establecimiento y comprometer la economía de regiones enteras.

Por eso, la mejor noticia no es solamente que hoy haya menos chicharritas, sino que el sector cuenta con mayor información y experiencia para prevenir nuevos daños.

En el campo santiagueño vuelve a crecer el optimismo por el maíz. Sin embargo, el mensaje de los especialistas es contundente: la plaga retrocede, pero la vigilancia debe continuar.

Fuente: 52º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, con aportes del INTA Quimilí y sus agencias de extensión rural. Datos correspondientes a la primera mitad de octubre de 2026.

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