Conflicto por inundaciones en General Taboada: denuncias cruzadas por el drenaje del agua
Las intensas lluvias que afectan al sudeste santiagueño volvieron a exponer la compleja situación hídrica en el departamento General Taboada, donde en las últimas horas se desató un fuerte conflicto entre productores rurales por el manejo del agua acumulada en los campos.
La disputa tiene como protagonistas a Alberto Daniel Rampello, propietario de un campo de aproximadamente 1.100 hectáreas, y a su vecino Juan Bini. Según la denuncia radicada, Rampello acusa a Bini y a sus empleados de haber realizado zanjas con el presunto uso de retroexcavadoras, lo que habría provocado el ingreso de agua hacia su propiedad, afectando directamente sus cultivos.
De acuerdo a lo informado, el pasado domingo Rampello se presentó en la Comisaría 48 de la ciudad de Los Juríes, donde también señaló que desde el campo “La Escondida” —arrendado por el intendente local, Javier Carbajal, y propiedad de Jorge y Cristina Granicop— se estaría derivando agua hacia su terreno.
Sin embargo, desde el municipio la situación fue planteada de manera diferente. El jefe comunal Javier Carbajal aseguró que existe una denuncia en fiscalía contra Rampello, a quien acusan de obstruir alcantarillas, impidiendo el normal escurrimiento del agua. En ese sentido, indicó que desde Vialidad Provincial se había dispuesto la colocación de estructuras de drenaje y se impartieron directivas para garantizar el flujo hídrico, las cuales —según sostuvo— no habrían sido respetadas.
Mientras tanto, el campo “La Escondida” continúa registrando altos niveles de acumulación de agua, en un contexto donde toda la zona de Los Juríes permanece bajo emergencia hídrica debido a las persistentes precipitaciones.
Desde ámbitos técnicos explicaron que estas situaciones responden a la dinámica natural del agua en terrenos anegados. “El agua siempre busca los sectores más bajos, por lo que es fundamental permitir su escurrimiento para evitar mayores perjuicios”, señalaron fuentes vinculadas al área.
El conflicto pone de relieve no solo la gravedad de la crisis hídrica en la región, sino también las tensiones que se generan entre productores ante la falta de soluciones estructurales y la necesidad de cumplir con las normativas vigentes para el manejo del drenaje rural. La intervención de la Justicia será clave para determinar responsabilidades en un escenario marcado por pérdidas productivas y un contexto climático adverso.





