Emergencia hídrica en el sudeste provincial: el campo, bajo el agua y en máxima alerta
La situación en la zona rural del sudeste de Santiago del Estero es crítica. El epicentro del fenómeno se ubica en la ciudad de Bandera, desde donde se extiende un panorama desolador hacia amplios sectores productivos. En el área de Los Tableros se registraron hasta 200 milímetros de lluvia, mientras que en una extensa franja comprendida entre Bandera y Los Juríes los campos aparecen completamente cubiertos por agua.
Productores describen la escena como un “mar de agua que se mueve muy lentamente”, según se observa en videos tomados desde caminos rurales. En vastas extensiones no se distinguen lotes ni cultivos: el paisaje es una planicie anegada, sin escurrimiento visible, lo que agrava el impacto sobre la producción.
El maíz es el cultivo más comprometido: referentes del sector dan por perdida la campaña en numerosas explotaciones. La soja, en tanto, genera profunda incertidumbre; productores advierten que difícilmente resista a una anegación de esta magnitud y duración. La preocupación crece hora a hora ante la falta de drenaje y la persistencia del agua sobre los suelos.
La situación golpea en un momento particularmente sensible: la campaña de siembra había concluido y todo indicaba una temporada prometedora. Sin embargo, el exceso hídrico cambió por completo el escenario. Se estima que el área afectada se extiende casi 100 kilómetros a la redonda, con consecuencias económicas y productivas aún difíciles de dimensionar.
Desde el sector agropecuario reclaman evaluaciones urgentes, asistencia y medidas de contención para mitigar pérdidas, mientras siguen de cerca la evolución climática. Por estas horas, el campo espera que el agua encuentre salida; de lo contrario, el daño podría profundizarse en los próximos días.





