Zamora se mete entre los cinco políticos más influyentes del país y consolida su peso nacional
El senador nacional Gerardo Zamora quedó quinto en el último Power Rankings Político elaborado por el analista Gabriel Ziblat para El Observador AR. Con 6,4 puntos, el santiagueño se ubicó por encima de dirigentes de enorme exposición nacional y volvió a instalar a Santiago del Estero en el centro de la escena política argentina.
La figura política de Gerardo Zamora volvió a trascender las fronteras de Santiago del Estero. El senador nacional fue ubicado en el quinto lugar del Power Rankings Político, una medición elaborada por el analista Gabriel Ziblat para El Observador AR que combina el análisis de la actividad política con el impacto público y la exposición de los principales dirigentes del país.
Con 6,4 puntos, Zamora quedó dentro del top five nacional, detrás del canciller Pablo Quirno, el presidente Javier Milei, el gobernador bonaerense Axel Kicillof y la senadora Patricia Bullrich.
El dato no es menor. El dirigente santiagueño comparte el grupo de los cinco nombres con mayor peso político de la semana con figuras que ocupan los principales espacios de poder de la Argentina. Su aparición en este lugar refleja, además, una cuestión que excede la coyuntura: el modelo político construido en Santiago del Estero mantiene capacidad de incidencia y visibilidad en la discusión nacional.
El peso de las urnas como plataforma nacional
Uno de los elementos centrales señalados por el ranking fue el resultado electoral obtenido por el oficialismo santiagueño en las últimas elecciones municipales.
El informe destacó que el espacio gobernante se impuso en los 26 municipios donde se votó, resultado que volvió a exhibir la fortaleza territorial del oficialismo provincial.
Para Zamora, esa contundencia electoral funciona como una carta política de enorme valor. En un escenario nacional marcado por fuertes disputas entre el Gobierno de Javier Milei, los gobernadores y los distintos sectores de la oposición, la capacidad de construir poder territorial se transforma en un activo estratégico.
El resultado de las urnas no solamente consolidó al oficialismo santiagueño hacia adentro de la provincia. También proyectó nuevamente a Zamora como uno de los gobernadores —ahora desde su banca en el Senado— con mayor capacidad para articular política, territorio y representación institucional.
De Santiago al Senado: una figura que gana volumen
La ubicación de Zamora adquiere especial relevancia por su actual rol como senador nacional. Desde la Cámara alta, el dirigente santiagueño se convirtió en uno de los referentes provinciales con mayor presencia en los debates de alcance nacional.
En las últimas semanas, Zamora tuvo intervenciones de fuerte contenido político en el Senado, especialmente en discusiones vinculadas con el modelo de desarrollo, la propiedad de la tierra, los recursos naturales y el rol del Estado.
Su discurso busca instalar una mirada federal frente a las políticas nacionales y defender el papel de las provincias en decisiones estratégicas para el desarrollo productivo y territorial.
Ese perfil le permitió sostener una presencia que no depende exclusivamente de la coyuntura electoral. Zamora aparece cada vez más como una voz del interior profundo dentro de la discusión nacional.
El contraste con el poder central
El quinto puesto también tiene una lectura política particular. Zamora aparece en el ranking junto a dirigentes que concentran buena parte de la agenda pública nacional.
El primer lugar fue para el canciller Pablo Quirno, con 8 puntos, seguido por Javier Milei, con 7,5; Axel Kicillof, con 7; y Patricia Bullrich, con 6,5.
Zamora, con 6,4, quedó inmediatamente detrás.
La diferencia de apenas una décima con Bullrich y su ubicación por encima de numerosos dirigentes de alcance nacional constituyen una señal del crecimiento de su exposición política.
Pero hay un elemento todavía más significativo: Zamora no ocupa actualmente un cargo ejecutivo provincial y, aun así, logra instalarse entre los cinco dirigentes más relevantes del país según la medición.
Eso habla de la vigencia de su estructura política y de la capacidad del oficialismo santiagueño para transformar una victoria territorial en capital político nacional.
Santiago del Estero vuelve a ocupar un lugar en el mapa nacional
Durante años, Zamora construyó en Santiago del Estero una estructura política caracterizada por una fuerte presencia territorial, acuerdos institucionales y continuidad de gestión.
El resultado electoral de las últimas elecciones municipales volvió a poner esa estructura en evidencia.
Ahora, el reconocimiento del Power Rankings Político agrega otra dimensión: el liderazgo santiagueño comienza a ser medido no solamente por su capacidad de controlar el escenario provincial, sino también por su incidencia en la política argentina.
En momentos en que el mapa político nacional atraviesa una etapa de reconfiguración, la figura de Zamora adquiere una dimensión particular.
Mientras el Gobierno nacional busca consolidar su proyecto político y los distintos sectores opositores intentan reorganizarse, el senador santiagueño aparece como uno de los dirigentes con capacidad para representar al interior, sostener una estructura territorial propia y participar de las discusiones centrales del país.
El quinto lugar del ranking puede ser leído, entonces, como algo más que una posición semanal: es una señal del peso político que Santiago del Estero vuelve a proyectar hacia el escenario nacional a través de la figura de Gerardo Zamora.




