MOCASE Vía Campesina mostró su creciente capacidad de organización en una Asamblea Provincial histórica
Con una masiva participación que reunió a más de 200 delegados de comunidades y barrios de los 25 departamentos de la provincia, el Movimiento Campesino de Santiago del Estero Vía Campesina (MOCASE-VC) celebró su Asamblea Provincial de Fin de Año y dejó en claro un dato que cada vez pesa más en el escenario político local: su nivel de organización y capacidad territorial continúa en expansión sostenida.
El encuentro se desarrolló los días 28 y 29 de noviembre en la Sede Comunitaria de la Central de Las Lomitas, ubicada en territorio de la Comunidad Indígena El Retiro, del Pueblo Originario Lule-Vilela, en el departamento Copo. La elección del lugar no fue casual: se trató de un gesto político y simbólico hacia las bases históricas del movimiento y a la vez una señal de cohesión interna.

Estructura y planificación: una organización madura
Desde el inicio, los referentes de los departamentos Copo, Alberdi y Pellegrini abordaron los ejes estratégicos definidos para esta edición: formación, salud, comunicación, territorio y derechos humanos. Los seis grupos de trabajo no solo presentaron balances, sino que también elevaron propuestas concretas, diseñadas a partir de diagnósticos locales.
El MOCASE mostró así una estructura de planificación propia de un movimiento social consolidado:
- Revisión de agendas por áreas, con análisis de logros y puntos a mejorar.
- Debates sobre coyuntura provincial, nacional e internacional, donde se actualizaron criterios de articulación política.
- Profundización del rol de mujeres y juventudes, sectores que vienen ganando protagonismo dentro del movimiento.
El resultado fue un plenario ordenado, de alto nivel técnico-político, que dejó a la vista un crecimiento sostenido y una capacidad de coordinación pocas veces vista en organizaciones territoriales del interior profundo.
Formación y recambio generacional: un eje estratégico
Uno de los momentos más emotivos fue el acto de colación de la nueva camada de egresados de la Escuela de Agroecología del MOCASE-VC. Doce jóvenes de distintos territorios culminaron un trayecto formativo de tres años, que constituye una de las apuestas centrales del movimiento: formar cuadros con arraigo territorial y herramientas técnicas propias.
La presencia de referentes históricos, egresados de las primeras cohortes y estudiantes de años inferiores reforzó la idea de que el MOCASE trabaja con una lógica de continuidad generacional que excede lo académico y se proyecta hacia la militancia cotidiana.
Apoyo político y fortalecimiento de vínculos institucionales
La Asamblea cerró con un pronunciamiento fuerte: el respaldo al proyecto político provincial encabezado por el gobernador Gerardo Zamora y por la fuerza del Frente Cívico por Santiago. El documento destacó la contundencia electoral que consagró a Elías Suárez como gobernador y a Carlos Silva Neder como vicegobernador para el período próximo.
En ese marco, el MOCASE reafirmó su voluntad de seguir trabajando de manera coordinada con el gobierno provincial para:
- Resolver conflictos territoriales por la vía del diálogo.
- Evitar situaciones de violencia en zonas rurales.
- Garantizar derechos y condiciones de vida digna para familias campesinas e indígenas.
- Sostener la paz social en toda la provincia.
El movimiento también expresó su compromiso con la construcción de una unidad nacional basada en la defensa del federalismo y de los derechos conquistados por el pueblo trabajador, una postura que lo posiciona como actor relevante en los debates políticos futuros.
Un movimiento en expansión
La Asamblea Provincial dejó un mensaje claro: el MOCASE-VC no solo mantiene su presencia territorial, sino que crece, se profesionaliza y se ordena internamente, ampliando su influencia en una provincia donde la ruralidad y la identidad campesina ocupan un lugar central.
Con estructuras de formación consolidadas, equipos de trabajo especializados y una agenda política que articula territorio, derechos y desarrollo productivo, el movimiento muestra que su organización ya no es solo una referencia social: es un actor político de peso en Santiago del Estero.





