Quimilí: denuncian una millonaria estafa con cheques por la compra de semillas y fertilizantes

Un comerciante de 39 años aseguró haber entregado 780 bolsas de sorgo y 4.500 litros de fertilizante, en una operación comercial cercana a los 90 millones de pesos. Al intentar cobrar los cheques recibidos como pago, descubrió presuntas irregularidades que impidieron hacer efectivo el dinero. La Justicia investiga el caso y tomó intervención la División Delitos Económicos.

Una nueva denuncia por una presunta estafa millonaria sacude al sector comercial y agropecuario de Quimilí, cabecera del departamento Moreno, donde un proveedor de insumos agrícolas aseguró haber sido perjudicado en una operación de compraventa de mercadería valuada en aproximadamente 90 millones de pesos.

El caso genera preocupación por la magnitud económica de la transacción y por las circunstancias en las que se habría concretado el pago, mediante cheques que posteriormente presentaron irregularidades al momento de intentar cobrarlos.

Una operación comercial que terminó en una denuncia penal

Según la información aportada en la denuncia, el damnificado fue identificado como Gabriel Ledesma, de 39 años, dedicado a la comercialización de semillas, fertilizantes y agroquímicos en la región.

El comerciante manifestó que el pasado 24 de agosto concretó una importante operación con un hombre identificado como Emiliano Díaz, a quien le entregó un total de 780 bolsas de semillas de sorgo granífero de 20 kilogramos cada una, equivalentes a 15.600 kilos de semillas.

A esa cantidad se sumaron 4.500 litros de fertilizante foliar, productos destinados a la actividad agrícola y de considerable valor dentro del mercado de insumos para la producción.

El monto total de la operación habría alcanzado los 90 millones de pesos, una cifra que refleja la importancia económica de la transacción.

Cheques con irregularidades y un comprador que dejó de responder

De acuerdo con la presentación policial, el comprador habría entregado como medio de pago una serie de cheques emitidos a nombre de las firmas LH Loiácono S.A. y Keko SRL, sociedades que, según los dichos del denunciante, estarían vinculadas con familiares del hombre señalado.

Sin embargo, cuando Ledesma se presentó ante la entidad bancaria para hacer efectivo el cobro, recibió una respuesta inesperada.

Personal del banco le habría informado que los valores presentaban presuntas irregularidades en su numeración, situación que impidió concretar el pago en las condiciones acordadas.

Ante esta circunstancia, el comerciante intentó comunicarse con el comprador mediante mensajes de WhatsApp para informarle sobre el inconveniente y encontrar una solución.

Siempre según su declaración, Díaz habría dejado de responder las comunicaciones, lo que incrementó las sospechas del vendedor y motivó su decisión de recurrir a la Justicia.

Interviene la Fiscalía y Delitos Económicos

Frente a la imposibilidad de cobrar los cheques y ante la falta de respuestas del comprador, el comerciante formalizó una denuncia policial para que se investiguen las circunstancias de la operación.

La causa quedó bajo intervención del fiscal Rubén Alfonso, quien dispuso solicitar la colaboración de la División Delitos Económicos, área especializada en investigaciones vinculadas con maniobras fraudulentas y operaciones financieras presuntamente irregulares.

La investigación deberá establecer la autenticidad y situación bancaria de los cheques, las circunstancias en las que fueron entregados y las eventuales responsabilidades de las personas involucradas.

También será importante determinar si existió una maniobra deliberada para obtener la mercadería sin concretar el pago o si las irregularidades responden a otra situación que deba esclarecerse.

Hasta el momento, los hechos denunciados constituyen una hipótesis bajo investigación y no una responsabilidad penal acreditada.

Preocupación en el comercio agropecuario de Quimilí

El episodio vuelve a poner en discusión la seguridad de las operaciones comerciales de alto valor en una región donde la agricultura constituye uno de los principales motores de la economía local.

Quimilí y buena parte del departamento Moreno concentran una intensa actividad vinculada con la producción de granos, la comercialización de semillas, los fertilizantes, los agroquímicos y los servicios destinados al campo.

En este contexto, las operaciones mediante cheques y otros instrumentos de pago forman parte de las relaciones comerciales habituales entre productores, proveedores y empresas del sector.

Una transacción de estas características, por su volumen y monto económico, representa un perjuicio potencial significativo para cualquier comercio dedicado a la provisión de insumos agrícolas.

El caso también pone de relieve la importancia de verificar la autenticidad y las condiciones de cobro de los instrumentos financieros utilizados en operaciones de gran magnitud.

Una investigación que recién comienza

Mientras avanzan las actuaciones judiciales, el comerciante aguarda que se esclarezca lo sucedido y se determine qué ocurrió con los valores entregados como pago de la mercadería.

La cifra denunciada, cercana a los 90 millones de pesos, convierte al episodio en un caso de importante impacto económico para el comercio agropecuario de Quimilí.

Ahora será la Justicia la encargada de establecer si se trató de una maniobra fraudulenta, identificar posibles responsabilidades y determinar el destino de los cheques cuestionados.

Por el momento, la investigación continúa y se esperan nuevas actuaciones de la División Delitos Económicos.

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