Abigeato en zona rural cerca de Añatuya: faenaron una vaca Brangus preñada y destruyeron años de inversión genética
El animal había sido inseminado artificialmente y formaba parte de una cabaña dedicada al mejoramiento bovino. Los delincuentes se llevaron alrededor de 600 kilos de carne, pero el perjuicio productivo y económico sería mucho mayor debido al valor genético del ejemplar y de la cría que estaba gestando.
Un grave episodio de abigeato causó indignación y preocupación entre los productores del departamento General Taboada. Delincuentes ingresaron al campo Nueva Esperanza, ubicado en una zona rural cercana a Añatuya, donde faenaron una vaca Brangus preñada de alto valor genético.
El establecimiento pertenece al productor Enry Castellano y la denuncia fue radicada por uno de sus empleados, Víctor Zalazar, ante la Comisaría Comunitaria N° 41.
Según consta en la presentación, el trabajador se había trasladado hasta Añatuya por un problema de salud. Al regresar al establecimiento realizó una recorrida y encontró, en una zona montuosa, los restos del animal faenado.
La vaca había sido inseminada artificialmente y formaba parte de una cabaña dedicada al mejoramiento genético bovino. Por esta razón, el daño provocado excede ampliamente el valor de la carne sustraída: también representa la pérdida de años de selección, planificación, inversión y trabajo técnico.
Además, el ejemplar se encontraba preñado, por lo que el ataque terminó también con una futura cría especialmente proyectada dentro del programa reproductivo del establecimiento. En este tipo de producción se destinan importantes recursos a genética, inseminación, alimentación, controles sanitarios y seguimiento profesional, por lo que el perjuicio podría alcanzar una cifra millonaria.
Se llevaron unos 600 kilos de carne
Después de sacrificar y faenar al animal, los delincuentes se llevaron aproximadamente 600 kilos de carne. Las primeras averiguaciones indican que habrían llegado al campo en una motocicleta y utilizado posteriormente un automóvil para transportar lo sustraído.
Otro elemento que llamó la atención de los investigadores fue la herida encontrada en la cabeza de la vaca. Por sus características, se analiza la posibilidad de que haya sido sacrificada mediante un disparo efectuado con un arma de fuego de gran potencia.
La Policía trabaja para reconstruir el recorrido realizado por los responsables, determinar cuántas personas participaron e identificar el vehículo utilizado. También se procura establecer cuál habría sido el destino de semejante cantidad de carne.
El hecho vuelve a encender la alarma por el abigeato en el interior provincial. En este caso, los autores no solamente sustrajeron carne: destruyeron en pocas horas un proyecto productivo construido durante años y provocaron un daño difícil de reparar para una cabaña que apuesta por mejorar la calidad de la ganadería regional.




