Ejecutaron de un tiro de escopeta al cuidador de un campo en Avellaneda

Julio Daniel González, de 48 años, fue encontrado sin vida junto a un tractor, en un camino ubicado a unos 14 kilómetros de Icaño. La Justicia investiga un posible homicidio y no descarta una hipótesis de carácter pasional.

Un hombre de 48 años, encargado de la estancia “La Costerita”, en el departamento Avellaneda, fue encontrado muerto este miércoles con un disparo de escopeta en el pecho. Por el momento, la Justicia investiga el hecho como un presunto homicidio y analiza distintas hipótesis, entre ellas una posible motivación pasional.

La víctima fue identificada como Julio Daniel González, padre de tres hijos de 18, 15 y 7 años. Su cuerpo fue hallado junto a un tractor, en un camino situado a unos 14 kilómetros de Icaño, localidad ubicada a aproximadamente 200 kilómetros de la ciudad Capital.

En un primer momento, la escena llevó a pensar en un posible suicidio. Sin embargo, la ausencia de un arma de fuego junto al cuerpo y las características de la herida en el pecho rápidamente hicieron descartar esa posibilidad como principal línea investigativa.

Diecisiete años en la estancia

Según trascendió, González trabajaba desde hacía 17 años en la estancia “La Costerita”, propiedad de una familia santafesina, y en los últimos años se desempeñaba como encargado del establecimiento.

Tras el hallazgo, efectivos policiales establecieron un perímetro de seguridad y convocaron al personal de la División Criminalística, que realizó distintas pericias sobre el lugar. Uno de los elementos que llamó la atención de los investigadores fue que el tractor también presentaba una perforación compatible con un disparo.

Una vez finalizadas las tareas periciales, personal de Bomberos trasladó el cuerpo hasta la Morgue Judicial del Hospital Independencia, donde se realizará la autopsia para determinar con precisión las circunstancias y características del fallecimiento.

La autopsia será clave

Los forenses analizarán, entre otros aspectos, la trayectoria del disparo, la distancia desde la que habría sido efectuado, la posición en la que se encontraba la víctima y si presentaba signos compatibles con una reacción defensiva.

Estos elementos serán fundamentales para determinar cómo ocurrió el ataque y avanzar en la identificación del responsable.

La investigación quedó en manos de la fiscal Cecilia Rímini, quien dispondría la toma de testimonios a trabajadores y demás personas vinculadas con la estancia.

Paralelamente, efectivos de la División Homicidios y Delitos Complejos comenzaron a reconstruir las últimas horas de vida de González y a establecer quiénes estuvieron en las inmediaciones del establecimiento al momento del crimen.

Investigan el entorno de la víctima

Una de las líneas que tomó mayor fuerza en las primeras horas apunta a un posible móvil pasional, aunque la hipótesis todavía deberá ser corroborada con pruebas y testimonios.

En ese marco, los investigadores comenzaron a relevar el entorno laboral y personal de la víctima, sus vínculos, amistades, posibles conflictos y cualquier situación que pudiera aportar información para esclarecer el ataque.

La autopsia y las primeras declaraciones testimoniales serán determinantes para orientar las próximas medidas judiciales y establecer si se trató de un ataque premeditado y quién pudo haberlo cometido.

La causa permanece abierta y la Justicia trabaja sobre distintas hipótesis para esclarecer la muerte de González.

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