Caso Fürth Automotores: quedó detenido el exjefe de Ventas Matías Llado y la investigación suma nuevas acusaciones
La causa por el presunto desfalco en Fürth Automotores registró este miércoles uno de sus capítulos más importantes con la detención de Matías Llado, exjefe de Ventas de la firma. Mientras tanto, el exgerente Gerardo Caro amplió su denuncia, cuestionó la auditoría en marcha y apuntó contra directivos y accionistas de la empresa.
La investigación judicial que sacude a Fürth Automotores continúa avanzando y sumó un nuevo episodio con la detención de Matías Llado, exjefe de Ventas de la concesionaria, quien quedó alojado en el Centro Único de Detenidos de Delitos Comunes luego de presentarse ante la Justicia acompañado por su abogado defensor, Miguel Torres.
La medida se concretó tras la decisión de la Cámara de Apelaciones, integrada por Sandra Generoso, Gabriela Núñez y Cristian Vittar, que confirmó la resolución de la jueza de Control y Garantías Carolina Salas, quien había rechazado el pedido de eximición de prisión solicitado por la defensa.
Con ese fallo, el juez de Control y Garantías Héctor Salomón ordenó el allanamiento y la detención de Llado. Sin embargo, antes de que se ejecutaran los procedimientos policiales previstos en varios domicilios vinculados al imputado, el exdirectivo decidió ponerse a disposición de la Justicia.
Su abogado adelantó que la declaración indagatoria podría concretarse en las próximas horas y aseguró que su defendido brindará detalles sobre los hechos investigados.
Una investigación cada vez más compleja
La causa gira en torno a presuntas maniobras irregulares vinculadas a la comercialización de vehículos 0 kilómetro, operaciones de planes de ahorro y posibles estafas que habrían generado un millonario perjuicio económico para la empresa y numerosos clientes.
De acuerdo con las actuaciones judiciales, los fiscales Victoria Ledesma y Diego Cortés analizan documentación contable, testimonios, informes preliminares de auditoría y denuncias presentadas tanto por la empresa como por exdirectivos y empleados.
Las sospechas apuntan a supuestas irregularidades en la entrega de unidades, operaciones que habrían sido registradas con inconsistencias documentales y posibles desvíos de fondos vinculados a planes de ahorro.
La auditoría interna puesta en marcha por Fürth Automotores revisa más de 300 operaciones y la estimación inicial del perjuicio económico ya supera los 300 millones de pesos, aunque las cifras podrían incrementarse a medida que avance el análisis de la documentación.

La querella apunta a presunto enriquecimiento
En paralelo al avance de la investigación, la querella representada por el abogado Marcelo Sgoifo prepara nuevas presentaciones ante la Fiscalía.
Según trascendió, uno de los próximos informes buscará profundizar el análisis de operaciones vinculadas a la venta de vehículos y solicitará informes sobre presuntas adquisiciones millonarias realizadas fuera de la provincia.
La estrategia de la parte denunciante estaría orientada a determinar si existe correspondencia entre los ingresos declarados por algunos de los investigados y determinadas compras o bienes incorporados a sus patrimonios.
Fuentes vinculadas a la causa indicaron que la querella pretende avanzar sobre la trazabilidad del dinero y reconstruir el destino final de fondos que habrían salido del circuito comercial de la empresa.
Caro contraataca y apunta a los dueños de la firma
Mientras Llado quedaba detenido, el exgerente de Fürth Automotores, Gerardo Caro, decidió profundizar su estrategia judicial mediante una ampliación de denuncia presentada ante los fiscales del caso.
A través de su abogada, Carla Morales Saad, solicitó que se investigue la presunta relación entre Matías Llado y algunos de los accionistas de la empresa, entre ellos José Figueroa y el presidente de la firma, Juan Carlos Ianuzzi.
Según sostuvo la defensa de Caro, existen testimonios de empleados que señalaban que Llado ejercía influencia dentro de la empresa por su vínculo familiar con uno de los propietarios.
Además, el exgerente pidió que se investiguen distintos mecanismos de control internos y externos que, según afirmó, nunca detectaron irregularidades en la concesionaria.
Entre ellos mencionó auditorías de chasis realizadas por Volkswagen, balances aprobados sin observaciones y controles externos que, aseguró, validaban el funcionamiento de la empresa incluso pocos días antes de que estallara el escándalo.
Cuestionamientos a la auditoría y sospechas de vaciamiento
Uno de los aspectos más sensibles del planteo realizado por Caro está relacionado con la auditoría actualmente en desarrollo.
El exgerente puso en duda su legalidad y validez, calificándola de «falsa» y sugiriendo que podría responder a intereses de la conducción empresarial.
Asimismo, pidió que la Justicia investigue si existió una eventual maniobra destinada a mostrar una situación financiera normal mientras la empresa atravesaba dificultades económicas.
En ese contexto, también solicitó que se analice el accionar del auditor Víctor Hugo Panichelli, a quien señaló por supuestas demoras en la entrega de información vinculada a más de 300 presuntos damnificados.
Una cifra que genera controversia
Uno de los puntos de mayor impacto surgió de las declaraciones públicas de Caro respecto del monto del presunto perjuicio económico.
Mientras la investigación judicial y la auditoría manejan cifras preliminares superiores a los 300 millones de pesos, el exgerente aseguró que el desfalco sería considerablemente mayor.
Según sostuvo, las irregularidades detectadas hasta el momento representarían una pérdida cercana a los 5.600 millones de pesos, incluyendo operaciones que, a su criterio, no habrían sido registradas formalmente en los sistemas de la empresa.
También afirmó que existirían clientes particulares y agencieros afectados por la falta de entrega de vehículos y operaciones que aún no habrían sido incorporadas a la investigación.
La causa entra en una etapa decisiva
Con Matías Llado detenido, una auditoría en pleno desarrollo y denuncias cruzadas entre exdirectivos, accionistas y representantes legales de la empresa, la investigación judicial ingresa ahora en una etapa clave.
Los fiscales deberán determinar cómo funcionaba el circuito de comercialización investigado, quiénes participaron en las operaciones bajo sospecha, cuál fue el destino de los fondos involucrados y cuál es el verdadero alcance económico del perjuicio denunciado.
Por el momento, tanto Llado como Caro continúan bajo investigación y la Justicia deberá establecer, mediante el avance del proceso y la producción de pruebas, las responsabilidades que eventualmente correspondan a cada una de las personas involucradas.
Cabe recordar que la causa se encuentra en plena etapa investigativa y que rige el principio constitucional de presunción de inocencia para todos los imputados hasta que exista una sentencia firme.




