Tras difundirse nuevos videos, Agostina Páez puso en duda que la Justicia brasileña modifique su situación
La situación judicial de la abogada e influencer santiagueña Agostina Páez, retenida en Brasil e investigada por una denuncia por racismo, sumó en las últimas horas un nuevo capítulo tras la viralización de imágenes vinculadas al incidente ocurrido en un boliche de Ipanema, en Río de Janeiro. Sin embargo, la propia Páez se mostró escéptica respecto a que estas pruebas puedan cambiar el rumbo del proceso.
Luego de un pedido formal realizado por su defensa para acceder a las grabaciones de las cámaras de seguridad del local nocturno, trascendió uno de los videos incorporados a la investigación policial. En las imágenes se observa al mozo denunciante gritándole a Páez, riéndose y realizando un gesto obsceno, presuntamente luego de una discusión por un error en la factura del consumo dentro del boliche.
Tras la difusión del material, Páez dialogó nuevamente con EL LIBERAL y fue cauta sobre el impacto judicial de las nuevas pruebas. “La verdad que no tengo certeza de que con las nuevas pruebas la Justicia vaya a cambiar. Mi reacción, por más que haya sido una reacción, es repudiable. Me arrepiento un montón, aunque haya sido una reacción a lo que ellos nos hicieron”, expresó.
La abogada explicó que existen otros registros fílmicos que forman parte de la causa y que aún no se hicieron públicos. “El boliche estaba en un primer piso y ellos estaban abajo. Nos fueron siguiendo hasta abajo. Hay otros videos donde se los ve cómo nos persiguen hasta un auto y también cuando se ríen mientras estábamos pagando. Todo eso está incorporado a la causa, pero todavía no hay una acusación formal ni una audiencia”, señaló.
En un tono más personal, Páez reconoció atravesar un momento de angustia y temor. “No puedo decir mucho porque me siento con miedo, mal, porque aquí corro peligro. En Brasil estoy muy expuesta. Salgo solo a comprar algo y vuelvo”, relató.
Consultada sobre si la nueva evidencia podría favorecerla, fue tajante: “No cambia mucho, la verdad. Sirve más en lo mediático, para que se me crea. En otro momento quizás pueda mostrar los demás videos que prueban que yo no he mentido”.
Por su parte, el abogado defensor, Dr. Sebastián Robles, confirmó que el material audiovisual ya forma parte del expediente. “Eso está incorporado al legajo de investigación. Presentamos un escrito en Río de Janeiro para que de manera urgente se secuestren todas las imágenes de las cámaras de seguridad, tanto internas como externas”, indicó.
Robles explicó que el proceso judicial aún se encuentra en una etapa preliminar. “Los videos ya fueron extraídos y este es solo un tramo de lo que se puede ver, que corrobora la versión que sostenemos desde el inicio. Cómo va a impactar esto en el proceso no lo sabemos, porque el procedimiento en Brasil es muy particular. Todavía está en la órbita de la policía, luego pasa al juez de Garantías y recién después la fiscalía debería formular una acusación formal”, detalló.
El letrado también cuestionó la proporcionalidad de las medidas impuestas a su defendida y expresó su expectativa de una mayor intervención consular. “Espero que esto cambie y que el consulado pueda intervenir, porque la conducta del mozo también constituye un delito en Brasil. La prohibición de salir del país es desproporcionada, ya que todo ocurrió en un contexto mucho más amplio”, afirmó.
Finalmente, Robles remarcó que será clave analizar el contexto completo de los hechos. “Debe evaluarse el dolo, es decir, si existió una intención racista o si se trató de una reacción producto de una situación de tensión y provocación. Ese análisis integral es fundamental para entender lo ocurrido”, concluyó.





