Escándalo en Los Telares: despidos, fuertes enfrentamientos y una transición municipal que sigue envuelta en conflictos

La nueva gestión del intendente Argentino “Jinto” Acosta enfrenta una de sus primeras grandes crisis tras la desvinculación de 30 empleados municipales. Hubo insultos, amenazas de pelea y una intervención policial para retirar a funcionarios. Las acusaciones cruzadas por designaciones y decisiones administrativas de la gestión anterior profundizan un conflicto político que comenzó después de las elecciones y todavía no encuentra solución.

La ciudad de Los Telares, cabecera del departamento Salavina, atraviesa uno de los escenarios políticos e institucionales más conflictivos del interior de Santiago del Estero. Lo que comenzó como una transición municipal cargada de tensiones después de las elecciones se transformó ahora en un verdadero escándalo, con trabajadores despedidos, enfrentamientos dentro del edificio comunal, intervención policial y fuertes acusaciones entre dirigentes de la actual y la anterior administración.

Lejos de alcanzar la normalidad institucional que debería acompañar el inicio de una nueva gestión, Los Telares continúa acumulando episodios que dejan en evidencia las dificultades para concretar un recambio de autoridades ordenado.

El último capítulo se produjo tras la decisión del intendente Argentino “Jinto” Acosta de desvincular a 30 trabajadores municipales que habían sido contratados durante la administración anterior y posteriormente incorporados a planta permanente.

La medida desató una fuerte reacción de los empleados afectados, quienes se presentaron en el municipio para exigir explicaciones y manifestar su rechazo a los despidos.

Gritos, amenazas y funcionarios escoltados por la Policía

Según informó El Liberal, la situación alcanzó momentos de máxima tensión cuando los trabajadores ingresaron al despacho del intendente y protagonizaron un fuerte enfrentamiento verbal con las autoridades municipales.

Uno de los principales destinatarios de los cuestionamientos fue el actual secretario de Economía de Los Telares y exintendente de Villa Atamisqui, Roberto Brandán.

En medio de insultos e invitaciones a pelear, algunos manifestantes cuestionaron la influencia del funcionario sobre las decisiones de la nueva administración.

“No dejes que te manejen la comuna desde la villa”, le reclamaron al intendente Acosta, en referencia a la participación de Brandán en el gobierno municipal.

La tensión obligó a solicitar la presencia de efectivos policiales, quienes debieron intervenir para evitar que el conflicto escalara.

Brandán fue retirado bajo custodia policial por una salida posterior del edificio. Minutos después, el propio intendente Acosta también debió abandonar el lugar escoltado.

Las imágenes de funcionarios retirándose con protección policial reflejan la gravedad del enfrentamiento y el clima de malestar que atraviesa la administración municipal.

Una herencia administrativa bajo fuertes cuestionamientos

Desde la nueva gestión responsabilizan a la administración anterior, encabezada por Nora Roldán de Araujo, por haber dispuesto incorporaciones de personal a planta permanente pese a las restricciones establecidas por la emergencia económica provincial.

Brandán fue contundente al describir la situación que, según afirmó, encontraron al asumir.

“Nos dejaron un campo minado”, expresó el funcionario, apuntando directamente contra la exintendenta y su esposo, José Araujo, también exjefe comunal y candidato derrotado en las últimas elecciones.

De acuerdo con la explicación del secretario de Economía, las designaciones se habrían realizado cuando se encontraba vigente un decreto-ley provincial que restringe nuevas contrataciones, nombramientos y modificaciones de categorías en la administración pública.

El funcionario sostuvo que las autoridades salientes conocían esas limitaciones y cuestionó que se adoptaran decisiones capaces de comprometer los recursos de la gestión entrante.

También advirtió sobre el impacto presupuestario que representa incrementar la planta de empleados municipales en un contexto económico complejo, cuando los gobiernos locales necesitan disponer de fondos para garantizar servicios, ejecutar obras y atender las demandas de la comunidad.

Sin embargo, el conflicto abre otro interrogante: qué sucederá con los trabajadores afectados y cuál será la resolución administrativa y legal de sus situaciones laborales.

Las denuncias de irregularidades en las designaciones deberán ser respaldadas por la documentación correspondiente, mientras que la legalidad de las desvinculaciones también podría ser objeto de cuestionamientos.

Brandán también quedó en el centro de otra polémica

El enfrentamiento político sumó un capítulo inesperado cuando desde Villa Atamisqui surgieron cuestionamientos contra el propio Roberto Brandán por su desempeño anterior como intendente de esa localidad.

El actual jefe comunal de Villa Atamisqui, Víctor Rosales, aseguró que recibió una administración condicionada por compromisos económicos pendientes.

Según sus declaraciones, la gestión de Brandán habría dejado una deuda cercana a los 200 millones de pesos con proveedores.

Además, Rosales mencionó reclamos vinculados con fondos que el municipio habría recibido en 2022 para la construcción de tres acueductos que, de acuerdo con su versión, no fueron ejecutados.

El intendente de Villa Atamisqui también afirmó que Brandán incorporó a 14 trabajadores a planta permanente durante la vigencia de la emergencia económica, precisamente una de las decisiones que ahora el funcionario cuestiona a la administración saliente de Los Telares.

“Pero traté de no correr esa gente viendo el contexto”, sostuvo Rosales, marcando una diferencia respecto de las medidas adoptadas en Los Telares.

Estas acusaciones agregan una nueva dimensión al enfrentamiento y ponen bajo discusión los criterios utilizados por distintas administraciones municipales durante los procesos de transición.

Los Telares, una transición que no logra encontrar tranquilidad

Lo ocurrido no aparece como un episodio aislado. Desde el resultado electoral, Los Telares se convirtió en uno de los municipios santiagueños donde el cambio de autoridades estuvo acompañado por mayores tensiones políticas y administrativas.

Mientras otras localidades consiguieron avanzar con recambios institucionales sin grandes sobresaltos, en Los Telares las diferencias entre dirigentes, las decisiones sobre el personal y las acusaciones por el manejo de los recursos públicos continúan dominando la agenda municipal.

La situación expone un problema que trasciende las disputas partidarias: cuando una transición se convierte en un enfrentamiento permanente entre administraciones, las consecuencias terminan alcanzando a los trabajadores y a toda la comunidad.

Los vecinos esperan respuestas sobre el funcionamiento de los servicios, el destino de los recursos públicos y la capacidad de las nuevas autoridades para establecer un rumbo de gestión.

Una crisis política que necesita respuestas

El intendente Acosta enfrenta ahora el desafío de ordenar la administración municipal, revisar las decisiones heredadas y, al mismo tiempo, evitar que los conflictos laborales profundicen la crisis institucional.

La administración anterior, por su parte, queda bajo cuestionamiento por las designaciones realizadas antes de abandonar el gobierno, aunque las responsabilidades y eventuales irregularidades deberán determinarse mediante los procedimientos correspondientes.

Los trabajadores despedidos también reclaman respuestas sobre su futuro laboral.

Los Telares necesita superar una transición que, lejos de cerrarse con el cambio de autoridades, continúa generando nuevos enfrentamientos. La comunidad espera que las diferencias políticas encuentren una solución institucional y que el municipio pueda concentrarse finalmente en su principal responsabilidad: gobernar, administrar los recursos públicos y brindar servicios a los vecinos.

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