Santiago del Estero no puede volver a pasar una emergencia hídrica: aceleran obras para evitar una nueva crisis por inundaciones en el interior
El ERSAC advierte que agosto es el momento clave para actuar antes de la llegada de las lluvias más intensas previstas para la primavera y el verano.
Santiago del Estero busca evitar que se repitan los graves problemas hídricos que afectaron a numerosas localidades durante los últimos años. Con ese objetivo, el presidente del Ente Regulador de Servicios de Agua y Cloacas (ERSAC), Juan Domingo Roitman, lanzó una fuerte advertencia a intendentes y comisionados municipales para que aceleren las obras de prevención antes del inicio de la temporada de lluvias.
El funcionario sostuvo que todavía existe margen para ejecutar trabajos fundamentales de limpieza, canalización y ampliación de desagües pluviales, aunque remarcó que el tiempo disponible es cada vez menor. Según explicó, las precipitaciones más importantes suelen registrarse entre octubre y diciembre, por lo que las tareas preventivas deben concretarse durante las próximas semanas.
La preocupación no es menor. En los últimos años, distintos puntos de la provincia sufrieron anegamientos, cortes de caminos rurales, daños en viviendas y complicaciones en los sistemas de drenaje tras intensas precipitaciones. Localidades del interior como Añatuya, Bandera, Los Juríes, Colonia Dora, Pinto y otras comunidades debieron afrontar situaciones críticas producto de lluvias extraordinarias que pusieron a prueba la infraestructura existente.

Zonas bajo observación
Roitman señaló que existen áreas particularmente vulnerables donde las obras deben convertirse en una prioridad inmediata. Entre ellas mencionó a Añatuya, La Cañada y sectores ubicados en la zona de influencia del dique de Quiroga, lugares donde la acumulación de agua y los problemas de escurrimiento pueden generar importantes inconvenientes.
El titular del ERSAC destacó que la construcción de nuevos desagües, el mantenimiento de canales existentes y la limpieza de zanjas constituyen herramientas esenciales para minimizar el impacto de futuras tormentas.
Además, insistió en que los municipios deben planificar con anticipación el destino del agua de lluvia para evitar que termine afectando barrios, establecimientos productivos y caminos vecinales.
El factor climático preocupa
Las advertencias también están relacionadas con las perspectivas climáticas para los próximos meses. Especialistas monitorean la evolución de los fenómenos oceánicos y atmosféricos que podrían favorecer precipitaciones por encima de los valores habituales en la región.
Ante este escenario, desde el organismo provincial consideran que la prevención será determinante para reducir riesgos y proteger a las comunidades más expuestas.
Una práctica que puede agravar el problema
Durante su mensaje, Roitman también cuestionó la utilización de las redes cloacales para desviar agua de lluvia, una práctica detectada en algunas localidades.
Según explicó, esta situación genera una sobrecarga en los sistemas sanitarios, provoca colapsos en las cañerías y termina perjudicando a los vecinos. Por ello, insistió en la necesidad de utilizar infraestructuras específicas para cada servicio y avanzar en soluciones de fondo.
La importancia de llegar preparados
El llamado del ERSAC se produce en un momento en que varios municipios ya comenzaron trabajos de limpieza y reacondicionamiento de canales. Sin embargo, desde el organismo consideran que es necesario intensificar el ritmo de ejecución para llegar a la temporada de lluvias con la mayor cantidad de obras terminadas.
La experiencia reciente demuestra que la prevención resulta mucho menos costosa que afrontar las consecuencias de inundaciones, evacuaciones y daños en infraestructura. Por eso, la provincia busca que cada comuna aproveche las semanas que restan antes de la primavera para reforzar sus sistemas de drenaje y evitar que Santiago del Estero vuelva a atravesar una crisis hídrica como las registradas en años anteriores.




