Conflicto por tierras en Las Abras: un condenado rompió el silencio, se declaró arrepentido y reveló cómo operaba la presunta banda armada
Un nuevo capítulo se suma a uno de los casos policiales y judiciales más resonantes de los últimos años en el interior santiagueño. Franco Darío Luna, uno de los condenados por el violento conflicto por tierras ocurrido en octubre de 2024 en la comunidad de Las Abras, departamento Mitre, reapareció públicamente tras recuperar la libertad, aseguró estar arrepentido de su participación en los hechos y afirmó que teme por su vida por las declaraciones que decidió realizar.
El testimonio fue difundido a través de un video por el Movimiento Campesino de Santiago del Estero (MOCASE) Vía Campesina y vuelve a poner el foco sobre una causa que investiga el accionar de un grupo armado que irrumpió en territorios comunitarios en medio de una prolongada disputa por la posesión de tierras rurales.
Luna manifestó que decidió hablar para «contar la verdad» y brindar información sobre el funcionamiento de la presunta organización que, según sostuvo, actuaba en la zona. En sus declaraciones pidió perdón a las familias afectadas, reconoció su responsabilidad en los hechos por los que fue condenado y aseguró que actualmente vive con miedo a sufrir represalias.
Graves acusaciones
Durante su testimonio, Luna señaló a Andrés Cadamuro, Diego Kemel y al empresario español Fernando Rodríguez Sáenz como presuntos integrantes de una estructura que, según sus dichos, buscaba avanzar sobre campos de los departamentos Mitre y Aguirre mediante intimidaciones y acciones violentas contra comunidades campesinas, pueblos originarios y productores rurales.
Las afirmaciones realizadas por el condenado forman parte de su declaración pública y, por sí mismas, no constituyen una determinación judicial sobre la responsabilidad de las personas mencionadas, cuyos eventuales vínculos con los hechos deberán ser establecidos por la Justicia en el marco de las investigaciones correspondientes.
Un conflicto que lleva décadas
La causa tiene origen en un histórico litigio por tierras que, según el MOCASE Vía Campesina, comenzó hace aproximadamente cuatro décadas cuando el empresario español Alfonso Fuentes Barrau habría intentado apropiarse de unas 20.000 hectáreas pertenecientes a la comunidad indígena sanavirón «Sentimiento de mi Tierra», en el departamento Mitre.
La organización campesina denunció durante años desmontes, fumigaciones y perjuicios ambientales y productivos sobre las familias que habitan el lugar.
En contraposición, el empresario rechazó esas acusaciones mediante su abogado, Víctor Daniel Nazar, quien sostuvo que su representado posee el dominio legal del establecimiento desde hace más de medio siglo y que el conflicto se originó por intentos de ocupación del predio por parte de terceros.
El ataque armado que conmocionó a Santiago
La tensión alcanzó su punto más crítico en octubre de 2024, cuando, de acuerdo con la investigación judicial, un grupo de personas armadas ingresó a los territorios comunitarios de Las Abras, generando un episodio de extrema violencia que derivó en una amplia investigación penal.
Como consecuencia de aquel operativo fueron detenidos varios involucrados, entre ellos Andrés Cadamuro, Diego Kemel y Franco Darío Luna. Kemel permaneció prófugo durante un tiempo antes de entregarse ante la Justicia, mientras que Luna fue condenado, cumplió la pena impuesta y recuperó posteriormente su libertad.
La causa continúa abierta
Las declaraciones del arrepentido podrían convertirse en un nuevo elemento dentro de una investigación que continúa generando repercusiones en Santiago del Estero por la magnitud del conflicto territorial y las denuncias sobre la actuación de grupos armados en zonas rurales.
Ahora será la Justicia la que deberá determinar si el testimonio de Luna aporta nuevas pruebas para profundizar la investigación o ampliar las responsabilidades penales en una causa que continúa bajo seguimiento y que mantiene en vilo a las comunidades involucradas.





