Expectativa en Santiago: el viaje de Bokalic a Roma reaviva la ilusión de una visita papal
La partida del cardenal primado argentino y arzobispo de Santiago del Estero, Vicente Bokalic Iglic, rumbo a Roma volvió a encender las expectativas en la comunidad católica santiagueña y en todo el país ante la posibilidad de una histórica visita del papa León XIV a la Argentina.
Aunque desde el Arzobispado evitaron brindar detalles sobre la agenda oficial del viaje, sí confirmaron que Bokalic viajó acompañado por el hermano Cristian Viscardi y que posteriormente recalará en el Vaticano, en medio de un clima de creciente expectativa dentro de la Iglesia argentina.
La noticia no pasó inadvertida en Santiago del Estero, especialmente por el peso simbólico que adquirió la provincia tras convertirse en sede primada de la Argentina. En ámbitos eclesiásticos y entre fieles comenzó a crecer nuevamente la ilusión de que el Santo Padre pueda incluir a Santiago en una eventual gira sudamericana.
No es un dato menor que, en enero pasado, Bokalic mantuvo un encuentro con el Sumo Pontífice, oportunidad en la que le extendió formalmente una invitación para visitar el país y particularmente la Arquidiócesis santiagueña.
Si bien desde la Conferencia Episcopal Argentina aclararon días atrás que no existe aún una confirmación oficial sobre una visita papal, las recientes declaraciones del presidente Javier Milei alimentaron aún más las versiones.
“Es altamente probable”, expresó el mandatario nacional al referirse a una eventual llegada de León XIV a la Argentina durante el mes de noviembre, en declaraciones que rápidamente repercutieron tanto en el ámbito político como religioso.
A ello se suma otro gesto interpretado como una señal diplomática del Vaticano: la reciente designación del arzobispo estadounidense Michael Wallace Banach como nuevo nuncio apostólico en Buenos Aires, decisión oficializada el pasado 14 de mayo.
Mientras tanto, en Santiago del Estero la expectativa crece en silencio. La posibilidad de que un Papa visite la provincia —y particularmente la sede primada del país— aparece como un acontecimiento histórico que moviliza no sólo a la Iglesia, sino también a toda la comunidad santiagueña.





