Alivio y esperanza en Añatuya: anuncian regularización de pagos para instituciones que atienden a personas con discapacidad
Una noticia largamente esperada trajo alivio y renovó la esperanza en la comunidad: desde la Diócesis de Añatuya confirmaron que próximamente se regularizarán los pagos a las instituciones que brindan atención a personas con discapacidad, tras gestiones y un canal de diálogo abierto con organismos de salud a nivel nacional.
La comunicación fue dada a conocer a través de una carta del obispo monseñor José Luis Corral, quien destacó el impacto positivo de esta medida para hogares, escuelas y espacios de contención que, desde hace décadas, cumplen un rol fundamental en la región.
En su mensaje, el prelado remarcó que en los últimos meses la situación se había vuelto crítica debido a la demora en los pagos —en algunos casos superiores a seis meses— lo que puso en riesgo la continuidad de las prestaciones. “Se tornaba casi imposible sostener esta misión”, expresó, al referirse a las dificultades para afrontar gastos corrientes, salarios y mantenimiento de las instituciones.
En ese contexto, la confirmación de una pronta regularización fue recibida con profunda satisfacción. “Esta noticia trae alivio y renueva nuestra esperanza”, señaló Corral, enmarcando el anuncio en el tiempo litúrgico de la Octava de Pascua, como signo de renovación y fe.
Desde la Diócesis valoraron especialmente el esfuerzo de quienes sostuvieron estas obras en medio de la adversidad. Trabajadores, profesionales y responsables de los centros fueron reconocidos por su compromiso diario con las personas más vulnerables.
Finalmente, el obispo expresó su deseo de que el compromiso asumido por las autoridades se traduzca en soluciones concretas y duraderas, evitando que situaciones similares vuelvan a repetirse. “Rogamos a Dios para que este camino de diálogo dé frutos y permita seguir sirviendo con amor a quienes más lo necesitan”, concluyó.
La medida es celebrada por toda la comunidad, ya que garantiza la continuidad de servicios esenciales y reafirma el acompañamiento a uno de los sectores más sensibles de la sociedad.





