Un poder que crece desde el norte: Gustavo Scaglione, el empresario que llevó la fuerza del interior a la cima de los medios argentinos
Desde el corazón del norte argentino, un nuevo poder económico y mediático emerge con fuerza. Gustavo Scaglione, empresario rosarino con profundas raíces productivas en el interior, se ha convertido en uno de los nombres más influyentes del país tras adquirir Telefe, el canal más visto de la televisión argentina.
Pero detrás del magnate mediático hay una historia de inversión, trabajo y desarrollo que nace en las tierras del norte productivo, especialmente en Formosa y Santiago del Estero, donde Scaglione construyó el primer pilar de su imperio: el agro.
Dueño de más de 65.000 hectáreas de cultivo distribuidas entre Formosa, Santiago del Estero y Tucumán —de las cuales 5.000 se ubican en el territorio formoseño—, el empresario consolidó su fortuna apostando al trabajo rural, la expansión de la frontera productiva y el fortalecimiento del sector ganadero y agrícola. En Formosa, además, participó activamente en programas de mejora genética del ganado y colaboró con productores locales, en una clara muestra de compromiso con el desarrollo regional.

Esa base sólida del campo fue la plataforma que impulsó su desembarco en los medios. En apenas una década, Scaglione pasó de ser un referente del agronegocio norteño a controlar una de las redes mediáticas más grandes de la Argentina, con presencia en casi todas las provincias. Su conglomerado GSS Group incluye canales como ElOcho TV Tucumán, ElOnce TV Salta, ElSeis TV Neuquén, ElNueve Buenos Aires, además del histórico diario La Capital de Rosario y una participación en Ámbito Financiero y la productora La Corte.
La historia de Scaglione simboliza un cambio de paradigma: el poder económico y mediático ya no nace únicamente desde Buenos Aires, sino que se construye desde el interior, con trabajo, inversión y visión de futuro.
Con un pie firme en los campos formoseños y santiagueños, y otro en las pantallas que llegan a millones de hogares, Gustavo Scaglione encarna un fenómeno nuevo: el ascenso del empresario del norte, capaz de transformar la producción del monte en influencia nacional.
Su caso demuestra que el desarrollo del país también se impulsa desde las provincias, donde el esfuerzo, la tierra y la estrategia se combinan para dar origen a un nuevo tipo de liderazgo: el poder que viene del interior.





