Sergio Logares: “a la hora de prevenir lo más importante es estar atento si nuestro hijo o alumno está siendo víctima, y también si está siendo acosador”

El prof. Sergio Logares es Ingeniero en Sistemas de Información (UTN) y Máster en Informática Educativa (UNED), integrante del equipo de Laura Lewin (reconocida capacitadora, autora y consultora en temas de gestión educativa) y hoy lunes 12 de septiembre estará dando una “Charla reflexiva sobre el bullying” en el Centro Cultural de Bandera, a partir de las 19.30 hs.

Periódico Sur Santiagueño tuvo una entrevista con Sergio Logares, para conversar sobre algunos puntos sobresalientes que permitan comprender la complejidad que presentan la problemática del bullying, luego de que en estos últimos años tuvieran repercusiones variedad de casos en nuestra provincia y en el país.


¿Qué es el bullying? ¿Qué características presenta para poder distinguirlo?

– Para entender un poco a qué nos referimos cuando hablamos de bullying, hay que diferenciarlo de la simple agresión y tener en cuenta que no se trata solamente de algún tipo de agresión de un estudiante a otro, sino que tiene ciertas características para que realmente se convierta el bullying. Debe ser una acción agresiva e intencionalmente dañiña, o sea, quien ataca quiere generar en la víctima un efecto para que se sienta mal. Pero no es sólo esporádico, sino que es algo repetido y sistemático, si no hay esta repetición es simplemente un conflicto escolar y no un caso de bullying.

Siempre en los casos de bullying hay un desequilibrio de poder entre la víctima y el agresor. La víctima no genera ningún tipo de acción para motivar la agresión de la cual va a ser objeto, sino que se da por la iniciativa de quien está queriendo agredirlo, y la característica principal de todo esto es la repetición y la intención de generar daño. La víctima no puede procesarlo de manera constructiva ni puede defenderse de ello, y termina con un daño emocional. Éste es el primer paso para identificar qué es el bullying y diferenciarlo de lo que es un acto de violencia o agresión en cualquier lugar.

El bullying se puede generar en cualquier parte, no necesariamente dentro de la escuela. Pero, la escuela es el lugar donde los chicos conviven más tiempo y donde se encuentran a las mismas personas, sin que necesariamente compartan algun tipo de interés -como un club, un taller o un contexto deportivo-.

¿Por qué es una problemática que se debe atender?

– Es una problemática que se debe atender porque los efectos son graves.

Todos los que hemos ido a la escuela sabemos que antes de que apareciese el bullying como tal, siempre hubo un grupito de estudiantes que se aprovechaban de otros por cualquier razón y no se llamaba bullying. También, puede existir una tendencia en los adultos a pensar que es algo natural, algo que ocurrió y que uno sobrevivió a eso, pero con la diferencia entre aquellos casos de maltrato o de conflictos o de agresiones que había, y los que hoy se dan, es que los estudios verifican que los efectos que se producen son muchos más profundos y mucho más alarmantes.

Los daños psicológicos pueden persistir en el tiempo de manera continuada y ocasionar problemas en la alimentación, en las relaciones sociales, en el autoestima. Hay casos extremos en donde se puede llegar incluso a la autoagresion o al suicidio. Son éstos los casos que a los que realmente hay que estar atentos porque no es algo natural en los chicos.

– ¿Cuáles son las causas, cómo detectar y proceder ante un caso de bullying? ¿Es posible prevenir este tipo de situaciones?

– Cuando hablamos de bullying no necesariamente hay agresion física, pero sí puede incluir golpes o empujones a alguien de manera repetida. Aunque, los mayores daños o efectos se dan por las agresiones de tipo verbales -poner apodos, sobrenombres para otro- o, en el ámbito social cuando se circula un chisme y se hace correr para humillar a alguien -sea cierto o no-. Incluso, cuestiones complicadas para los adolescentes como dejarlo a propósito afuera de algún tipo de evento o no invitarlo a un lugar. Son situaciones que tienen mayores efectos de daño psicológico en las víctimas.

A la hora de prevenir lo más importante es estar atento a las señales, no solamente si nuestro hijo o nuestro alumno está siendo víctima, también si está siendo acosador. Porque es parte de esta posiblidad.

¿Como nos damos cuenta? Cuando cambia su humor, o llega a casa con la ropa dañada o ha perdido sus útiles de manera repetida, o tiene algún tipo de herida que no puede explicar de dónde proviene, no duerme bien, se lo ve triste. Es importante detectar si presenta cambios alimenticios. En los más severos, cuando se hacen daños a sí mismos y se culpan por sus problemas. En general, suele haber cambios de actitud, de humor, que es lo más frecuente cuando se trata de una víctima.

Cabe aclarar, que puede ser nuestro hijo sea un acosador, y ¿cómo nos damos cuenta? ¿cuáles son las señales? Cuando es violento y se presenta como agresivo tanto verbal como físicamente con quienes lo rodean, cuando viene con sanciones repetidas en la escuela por mal comportamiento, cuando aparece con objetos nuevos sin poder explicar de dónde salieron o con dinero extra, cuando tiene otros amigos que son reconocidos como agresores y quiere ganar todo a costa de lo que sea.

Aparte del rol de la víctima y del acosador, hay un grupo que no es tan visible pero que es muy importante a la hora de la prevención del bullying y tiene que ver con el rol de los observadores. Siempre que se da este tipo de agresión, alguien es víctima pero el acosador necesita público, entonces la acción más importante que puede ejecutar la escuela o nosotros es trabajar sobre los observadores para que no sean neutrales y puedan intervenir para hacer cesar esta situación tan compleja.

¿El contexto de pandemia influyó en los casos de acoso escolar? ¿Qué papel desempeñaron las redes sociales y el entorno virtual?

– Cada escuela es un mundo y la situacion se puede dar en grupos pequeños o grandes, no hay una realcion con eso. Lo que sí está claro es que el contexto de la pandemia hizo que estos problemas que ya existían se hagan más complejos. El aislamiento, la desesperanza y falta de estabilidad que ha generado que los conflictos recrudezcan -tanto dentro de los hogares como dentro de las escuelas-.

Un segundo factor que está relacionado y ya era importante antes de la pandemia, aunque se hizo mucho más evidente luego, es la circulacion de este tipo de agresiones por redes sociales o internet, lo cual se denomina ciberbullying o ciberacoso. Presenta un alcance es mayor. No es lo mismo humillar a alguien frente a un pequeño grupo, que publicarlo y dejarlo al alcance de miles de personas en una red social. Entonces, los efectos que trae y la amplificación que naturalmetne producen los medios digitales hacen que el caso se vuelva más dramático.

El encierro obligó a un exceso en el uso de pantallas y la circulacion por medios virtuales, y eso ha hecho que recrudezca el ciberbullying, porque disminuyeron los encuentros cara a cara, y cuando se está en el mundo virtual se suele ser más agresivo. Es un factor a tener muy en cuenta. Las señales no son tan evidentes y nos involucra como adultos a estar atentos a lo que ocurre en ese canal digital de comunicación.

Por último, quiero invitarlos a la charla de esta tarde. Ahí vamos a trabajar esto temas, vamos a poder dialogar y compartir experiencias y situaciones. Sobre todo, la idea de la charla es incluir lo visual que lo hace más palpable para tomar conciencia de qué se trata esto.

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