Folclore y solidaridad: el Patio del Indio Froilán volvió a latir al ritmo del corazón santiagueño
Con la visita de Raly Barrionuevo y Manolo Herrera, la tradicional peña se transformó en un espacio de encuentro, cultura y ayuda para familias afectadas por las inundaciones.
En Santiago del Estero, donde la identidad se expresa en cada guitarra y en cada zapateo, el histórico Patio del Indio Froilán volvió a convertirse en escenario de una jornada inolvidable. Bajo la consigna que ya es marca registrada —“Entre a mi patio sin golpear”—, el emblemático espacio cultural abrió sus puertas para reunir a santiagueños y visitantes en una tarde-noche atravesada por el folclore, la emoción y la solidaridad.
Como cada fin de semana, el patio se colmó de público, pero esta vez el encuentro tuvo un condimento especial: la música se transformó en puente de ayuda para las familias afectadas por las inundaciones en zonas ribereñas, especialmente en Villa Atamisqui y parajes del departamento Salavina.

La convocatoria solidaria logró reunir una importante cantidad de donaciones, reflejando el compromiso social que caracteriza a este espacio cultural profundamente arraigado en la identidad provincial.
La jornada tuvo uno de sus momentos más destacados con la presencia sorpresiva de Raly Barrionuevo, quien se sumó espontáneamente al escenario para compartir su música junto a Manolo Herrera y Las Sachaguitarras Atamisqueñas. La comunión artística y humana generó un clima único, donde cada canción fue también un gesto de acompañamiento hacia quienes atraviesan momentos difíciles.
Fue el propio Manolo Herrera quien destacó la magnitud del encuentro solidario, agradeciendo el compromiso del público y de las instituciones que acompañaron la iniciativa. Según relató, Barrionuevo decidió participar tras conocer la movida, reafirmando el espíritu colectivo que atraviesa al folclore santiagueño.
El evento contó además con el respaldo de la Fundación del Patio del Indio Froilán, la Fundación Centro Cultural La Sacha y la Municipalidad de Villa Atamisqui, que trabajaron de manera articulada para garantizar que las donaciones lleguen a destino.
Entre danzas, guitarras y voces que emocionan, el Patio del Indio Froilán volvió a demostrar que no es solo un lugar de encuentro cultural, sino también un espacio donde la solidaridad se hace canción y la identidad se fortalece en comunidad.
La jornada dejó, además, el anticipo de lo que será una semana a puro folclore en la provincia, reafirmando a Santiago del Estero como cuna de tradiciones vivas, donde la música no solo celebra la cultura, sino también acompaña y abraza en los momentos más difíciles.





