Santiago del Estero volvió a latir al ritmo del carnaval: multitudinarios corsos 2026 en la Costanera
La ciudad de Santiago del Estero vivió una verdadera fiesta popular con la realización de los Corsos 2026, que durante dos noches consecutivas transformaron la avenida Costanera en el epicentro de la alegría, la música y la identidad cultural santiagueña, convocando a miles de vecinos y visitantes de todas las edades.
Según datos oficiales, más de 40.000 personas participaron del evento organizado por la Municipalidad de la Capital junto a la Asociación Amigos del Corso, consolidando nuevamente a esta celebración como una de las expresiones culturales más convocantes del verano provincial.

Con más de 1.500 bailarines en escena, comparsas, murgas y carrozas representaron a distintos barrios de la ciudad, reflejando meses de trabajo comunitario que se tradujeron en color, brillo y creatividad sobre el corsódromo natural que ofrece la Costanera santiagueña.
Un homenaje cargado de historia
Uno de los momentos más emotivos de esta edición fue el reconocimiento a la histórica comparsa Murúa, que celebró 47 años de trayectoria, convirtiéndose en símbolo vivo del carnaval local y de generaciones enteras que encontraron en los corsos un espacio de expresión artística y social.
Durante el homenaje participó Luisa Paz, antigua bailarina de la comparsa y reconocida referente de la lucha trans en la provincia, quien recordó el valor que tuvo el carnaval en décadas pasadas.

“Los corsos son una muestra de expresión cultural y social que promueve las identidades y el sentido de pertenencia”, expresó, destacando que en los años 80 el carnaval fue un espacio de contención y libertad para la comunidad LGBT+.
Su presencia aportó una mirada histórica y humana a la celebración, reafirmando el rol del carnaval como territorio de inclusión, diversidad y resistencia cultural.

Cultura barrial y encuentro familiar
Las noches de corso volvieron a mostrar una postal tradicional: familias completas disfrutando del desfile, niños, jóvenes y adultos compartiendo una fiesta que nace en los barrios y se proyecta a toda la ciudad.
Autoridades municipales destacaron que el evento refleja “la cultura, la expresión popular y la vida comunitaria”, poniendo en valor el esfuerzo de comparsas y agrupaciones que trabajan durante todo el año para sostener esta tradición.
Los corsos santiagueños no solo representan entretenimiento, sino también integración social, participación juvenil y fortalecimiento de la identidad local, donde cada traje, cada batucada y cada coreografía cuentan parte de la historia colectiva de la ciudad.
El carnaval como patrimonio vivo
Con una convocatoria multitudinaria y un fuerte protagonismo de las organizaciones barriales, los Corsos 2026 confirmaron que el carnaval sigue siendo una de las celebraciones más queridas por los santiagueños.
Entre música, danza y emoción, la Costanera volvió a convertirse en un espacio de encuentro intergeneracional donde pasado y presente se unieron bajo un mismo espíritu: celebrar la cultura popular y el sentido de pertenencia que identifica a Santiago del Estero.





