Casa Taboada invita a disfrutar de una feria que celebra la identidad y el trabajo artesanal santiagueño
La propuesta reúne a artesanos y productores locales durante dos semanas, con atención en doble turno. Una oportunidad para conocer sus creaciones, apoyar la economía familiar y valorar los saberes de nuestra provincia.
El Complejo Casa Taboada abre sus puertas a la “Tradicional feria de artesanos productores”, una invitación a encontrarse con las raíces santiagueñas a través del talento, la creatividad y el trabajo de quienes transforman sus oficios en un medio de vida.
La iniciativa es impulsada por la Subsecretaría de Coordinación Institucional de la Jefatura de Gabinete y el Multiespacio Arte SI, con el propósito de acercar la producción artesanal al público y generar oportunidades de comercialización para las familias de la provincia.
Según el cronograma difundido por los organizadores, la feria se desarrolla en dos etapas: del lunes 31 de agosto al viernes 4 de septiembre y del lunes 7 al viernes 11 de septiembre. En ambas semanas, se podrá visitar de 10 a 13 y de 16 a 21, en las instalaciones del Complejo Casa Taboada.
Detrás de cada pieza artesanal hay tiempo, dedicación y conocimientos que, en muchos casos, se transmiten de generación en generación. Por eso, la propuesta invita a mirar más allá del objeto y reconocer las historias, los saberes y la identidad cultural que acompañan a cada creación.
La feria también busca fortalecer el trabajo autogestivo. Para los productores, contar con un lugar donde exhibir y vender sus elaboraciones representa una posibilidad de ampliar su público y mejorar los ingresos que sostienen a sus hogares.
Desde la organización destacan que el Multiespacio Arte SI lleva nueve años acompañando a familias santiagueñas. En esta oportunidad, el trabajo conjunto con la Subsecretaría —a cargo del sector cultural del Complejo Casa Taboada— permite ofrecer un espacio de encuentro entre quienes producen y quienes eligen apoyar lo nuestro.
La invitación está abierta a la comunidad: recorrer la feria, conocer a sus protagonistas y llevarse una pieza artesanal es también una manera de contribuir a la economía local y mantener vivos los oficios que forman parte de la identidad santiagueña.




