Los misioneros de Rafaela regresaron a Selva y ya proyectan su labor espiritual para el verano 2027
Con actividades recreativas para niños y jóvenes en el barrio Malvinas, la delegación santafesina compartió una jornada comunitaria, renovó su compromiso con el pueblo selvense y destacó la preparación espiritual ante la esperada visita papal.
La ciudad de Selva volvió a ser punto de encuentro para la fe y la fraternidad. Aprovechando la jornada festiva, una delegación del grupo misionero de la ciudad de Rafaela (Santa Fe) visitó la localidad para reencontrarse con los vecinos, llevar a cabo dinámicas comunitarias y comenzar a diagramar formalmente lo que será su próxima misión de verano en enero de 2027.
El contingente, encabezado por el sacerdote Claudio Badino, desarrolló diversas propuestas recreativas e integradoras dirigidas a niños, jóvenes y adultos. En ese marco, Ezequiel Fasano, uno de los integrantes del grupo, expresó su alegría por la calidez del recibimiento en la localidad y por el afectuoso reencuentro con los chicos del pueblo, quienes recordaban con entusiasmo los juegos compartidos durante el verano anterior.
Fasano detalló que, durante la jornada, propusieron una dinámica participativa enfocada en la reflexión sobre qué cosas «hacen luz» en la vida de la juventud actual, combinando el juego con la palabra para que los chicos pudieran expresarse, divertirse y pasar un momento ameno.
Respecto a la continuidad del proyecto pastoral, los referentes del grupo precisaron que la intervención de enero de 2027 marcará su segunda misión estival consecutiva en Selva, teniendo nuevamente como epicentro al barrio Malvinas. La intención del equipo es dar seguimiento al trabajo que vienen cultivando en el sector y sostener el vínculo afectivo y comunitario construido con las familias de la zona.
Asimismo, Brenda Arellano, integrante del equipo misionero, remarcó que se reúnen mensualmente para consolidar el grupo y organizar las tareas. Envió además un mensaje de aliento a la población para seguir cultivando la unidad a través de la fe, recordando la importancia del compromiso de la propia comunidad más allá de la presencia física continua de un guía pastoral.
Por su parte, al ser consultado sobre el panorama eclesial y la expectativa por la visita del Papa, el padre Badino señaló que la preparación se está articulando desde la oración y la formación espiritual. Confirmó además que ya se están animando a los fieles y realizando las primeras gestiones de logística a nivel diocesano para facilitar la participación de la comunidad en los encuentros con el Pontífice.






