Multitudinaria peregrinación a la Virgen del Valle: Fe santiagueña en camino a Catamarca
Cientos de fieles recorren a pie más de 250 kilómetros para honrar a la Virgen del Valle, en una de las expresiones de fe más profundas del norte argentino. Piden precaución a los automovilistas en las rutas.
Con profunda devoción y un espíritu cargado de esperanza, más de un centenar de jóvenes y adultos del Hogar de Cristo “Madre del Puente Carretero” iniciaron su peregrinación desde Santiago del Estero hacia San Fernando del Valle de Catamarca, con el objetivo de llegar al encuentro con la Virgen del Valle.
La caminata, que comenzó en el barrio Autonomía en horas tempranas, contempla un recorrido de aproximadamente 250 kilómetros, atravesando distintas localidades como Luján, Santa Catalina, Lavalle, Las Cañas, Guayamba y El Portezuelo, hasta arribar el próximo domingo 19 a la Catedral catamarqueña, donde participarán de la tradicional misa en honor a la Virgen.

Esta manifestación de fe no solo representa una tradición arraigada en la región, sino también un acto de agradecimiento y reflexión. En esta oportunidad, los peregrinos también conmemoran al Papa Francisco, al cumplirse un año de su fallecimiento el próximo 21 de abril, además de agradecer por el reconocimiento de Santiago del Estero como Sede Primada de la Iglesia Argentina y la canonización de Mama Antula, figuras profundamente significativas para la espiritualidad local.
La peregrinación está acompañada por el padre “Pepe” Di Paola, referente de la parroquia Nuestra Señora de Lourdes del barrio El Cruce de La Banda, quien junto al grupo recibirá como obsequio una imagen de la Virgen del Valle. Tras la llegada a Catamarca y la participación en la misa, los fieles emprenderán el regreso ese mismo día, con una celebración prevista a las 20 en la sede parroquial ubicada en Belgrano 2221.
Llamado a la conciencia vial
Desde la organización y distintos sectores, se solicita a los automovilistas extremar las precauciones en las rutas, especialmente en los tramos donde circulan los peregrinos. Se recomienda reducir la velocidad, respetar las señalizaciones y mantener una conducción responsable para evitar accidentes.
Cada año, esta peregrinación se convierte en una postal de fe viva, donde el sacrificio del camino se transforma en promesa, agradecimiento y encuentro espiritual, reafirmando el vínculo profundo entre el pueblo santiagueño y la Virgen del Valle.





