El agua retrocede en el sudeste santiagueño: familias comienzan a regresar tras las inundaciones
Tras semanas de incertidumbre por los desbordes del río Utis y el río Dulce, la situación muestra una mejora sostenida. El nivel del agua descendió considerablemente y ya se observan señales de recuperación en las zonas más afectadas.
La región sudeste de Santiago del Estero, duramente golpeada por las recientes inundaciones, comienza a transitar una etapa de alivio. Luego de varios días de monitoreo constante, se confirmó que el agua dejó de crecer y, por el contrario, registra un descenso significativo tanto en el cauce de los ríos como en los campos anegados.
Pobladores de distintas zonas rurales indicaron que, tras mucho tiempo, volvieron a pisar tierra firme en sectores que permanecían completamente cubiertos por el agua, como campings y áreas productivas. Si bien el panorama aún presenta dificultades —principalmente por la gran cantidad de barro acumulado— el retroceso del agua permite recuperar terreno y proyectar lentamente la vuelta a la normalidad.
En este contexto, algunas familias ya comenzaron a regresar a sus viviendas, aunque deberán afrontar tareas intensas de limpieza y reacondicionamiento. La presencia de humedad y sedimentos obliga a extremar cuidados, pero el escenario actual representa un cambio alentador frente a las semanas más críticas de la emergencia.
Desde la comunidad, destacaron además la solidaridad de vecinos y organizaciones que acompañaron durante los momentos más difíciles. La asistencia, el acompañamiento y la ayuda desinteresada fueron claves para sostener a muchas familias afectadas.

A pesar de la mejora, las autoridades recomiendan mantener la precaución en las zonas cercanas a los cauces, ya que el terreno continúa inestable y podrían registrarse complicaciones puntuales. No obstante, el descenso del agua renueva las expectativas y marca el inicio de una etapa de reconstrucción para toda la región.





