“El primer vino argentino fue hecho en Santiago del Estero”
Presentación de la Vendimia en Bodega Finca María del Pilar, en Beltrán
Santiago del Estero no sólo es la “Madre de Ciudades”, sino también cuna de la vitivinicultura argentina. Según registros históricos, el primer vino elaborado en el actual territorio nacional fue producido en suelo santiagueño durante la época colonial, marcando el inicio de una actividad que con el tiempo se expandiría a otras regiones del país.

La introducción de la vid estuvo vinculada a las corrientes colonizadoras españolas y a las órdenes religiosas, que impulsaron el cultivo para la producción de vino destinado a la celebración de la misa. En ese contexto, Santiago del Estero —fundada en 1553— fue uno de los primeros puntos donde se plantaron viñas y se elaboró vino en el territorio argentino.
Con el paso de los siglos, la actividad vitivinícola se trasladó y consolidó con mayor fuerza en provincias como Mendoza y San Juan. Sin embargo, la historia reconoce a Santiago del Estero como el escenario donde comenzó esta tradición productiva en el país.

Presentación de la Vendimia en Bodega Finca María del Pilar, en Beltrán
En la actualidad, emprendimientos como la Bodega Finca María del Pilar retoman ese legado histórico, apostando a la producción local, al agregado de valor en origen y a la recuperación de una identidad productiva que forma parte de las raíces santiagueñas.
Así, cuando se afirma que “el primer vino argentino fue hecho en Santiago del Estero”, no se trata sólo de una frase simbólica, sino de un dato histórico que vuelve a poner en el centro a la provincia en la construcción de la identidad vitivinícola nacional.
La ciudad de Beltrán, en el departamento Robles, fue escenario de la presentación oficial de la vendimia en la Bodega Finca María del Pilar, un emprendimiento que rescata la tradición vitivinícola de Santiago del Estero, tierra donde históricamente se elaboró el primer vino argentino.
En Finca María del Pilar, la vendimia es mucho más que la cosecha de la uva: es tradición, encuentro y gratitud. Representa el momento en que la naturaleza entrega el fruto de meses de esfuerzo, dedicación y esperanza. Cada racimo recolectado refleja la historia del clima santiagueño, la riqueza del suelo y el compromiso de las manos que trabajaron con pasión durante todo el ciclo productivo.
La celebración se vive como una verdadera fiesta del trabajo y la identidad regional. Es un homenaje a quienes creen en el valor del esfuerzo diario, en la fuerza de la familia y en la capacidad de transformar la uva en vino, símbolo de unión, celebración y cultura.
La bodega, con más de una década de trayectoria en la provincia, se ha consolidado como una marca reconocida a nivel nacional, apostando al agregado de valor en origen y al crecimiento del sector vitivinícola santiagueño. Desde Beltrán, este proyecto productivo demuestra que Santiago del Estero no sólo es pionera en la historia del vino argentino, sino también protagonista de su presente y futuro.
La vendimia 2026 reafirma ese camino: producción local, identidad cultural y desarrollo económico para el interior de la provincia.





