Quimsa metió quinta y forzó un sexto juego en Comodoro Rivadavia
Cuando parecía que la serie podía quedar sentenciada, Quimsa volvió a demostrar por qué es uno de los grandes protagonistas de la Liga Nacional de Básquetbol. Con una actuación sólida, intensa y dominante de principio a fin, la Fusión derrotó a Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia por 88 a 60 en el estadio Ciudad y logró extender la definición de la final.
El conjunto santiagueño afrontaba una verdadera final anticipada y respondió con carácter, personalidad y un juego colectivo de alto nivel para descontar la serie, que ahora favorece 3-2 al equipo chubutense.
Ante un estadio colmado y una afición que nunca dejó de creer, los dirigidos por Lucas Victoriano impusieron condiciones desde los primeros minutos, controlando el ritmo del partido y mostrando una gran efectividad en ambos costados de la cancha.
La gran figura de la noche fue Jerome Meyinsse, quien terminó como máximo anotador con 18 puntos, liderando una ofensiva que encontró respuestas en los momentos clave y que nunca permitió la reacción del conjunto visitante.
La contundente diferencia final reflejó la superioridad de un Quimsa que jugó con la urgencia de quien sabe que no tiene margen de error, pero también con la confianza de un equipo acostumbrado a competir en las instancias decisivas.
Con este triunfo, la ilusión santiagueña sigue más viva que nunca. La serie se trasladará ahora al estadio Socios Fundadores de Comodoro Rivadavia, donde el próximo sábado se disputará el sexto punto de la final.
La misión para la Fusión es clara: ganar nuevamente para igualar la serie 3-3 y forzar un séptimo y decisivo encuentro que se jugaría en Santiago del Estero, ante su gente y en el estadio Ciudad.
Quimsa ya dio el primer paso de una remontada que parecía imposible. Ahora necesita volver a imponerse en territorio patagónico para seguir escribiendo una historia épica y mantener intacto el sueño de conquistar una nueva Liga Nacional.
La Fusión está viva. Y mientras haya una pelota en juego, Santiago del Estero seguirá creyendo.





