Gesta histórica en el Gigante: Unión y Juventud debutó con un triunfo épico en la Liga Federal
venció a Atlético Sastre por 81 a 77 en tiempo suplementario.
En una noche cargada de dramatismo, el «Tricolor» de Bandera superó las ausencias de sus figuras y, empujado por más de mil almas, venció a Atlético Sastre por 81 a 77 en tiempo suplementario.
Un marco digno de otra categoría
El «Gigante del Sudeste Santiagueño» no recibió ese nombre por casualidad, pero anoche le quedó chico al fervor de un pueblo. Más de mil hinchas colmaron las gradas, convirtiendo el estadio en una caldera de aliento incesante que fue vital para lo que terminaría siendo una victoria trabajada con el alma. Desde el salto inicial, el ambiente dejó claro que la Liga Federal no es solo un torneo, es una cuestión de orgullo local.
El triunfo de la resiliencia
El panorama no era sencillo para el equipo local. Afrontar el debut con las bajas sensibles de «Pipi» Torne y Alejo Crotti —pilares fundamentales del esquema— parecía una montaña demasiado alta de escalar frente a un Atlético Sastre sólido y con jugadores de alta jerarquía. Sin embargo, cuando el talento falta por fuerza mayor, aparece la entrega.
El partido fue una batalla de ajedrez físico durante los 40 minutos reglamentarios. La paridad fue la norma, con un marcador que se negaba a despegarse para uno u otro bando. El sacrificio defensivo y el amor propio fueron los argumentos de Unión y Juventud para suplir las ausencias y mantenerse a tiro en todo momento.
Héroes de una noche inolvidable




En el plano individual, dos nombres brillaron con luz propia en medio del esfuerzo colectivo:
- Josué Javier Santillán: Se cargó el equipo al hombro con una actuación descomunal de 29 puntos, siendo la vía de gol principal cuando las papas quemaban.
- Brahian Butticce: Con 15 tantos y una entrega defensiva envidiable, fue el socio ideal para mantener la intensidad.
Un final para el infarto
Tras empatar en el tiempo regular, los cinco minutos de suplementario fueron una prueba de nervios. Allí, donde las piernas pesan y el aro parece cerrarse, el aliento del público surtió efecto. Con un cierre inteligente y dejando hasta la última gota de sudor, el «Tricolor» selló el 81-77 final.
Unión y Juventud no solo ganó un partido de básquet; dio un mensaje de unidad y fortaleza. En Bandera, quedó demostrado que contra el sacrificio y el aliento de mil corazones, no hay imposibles.
Dato clave: El triunfo posiciona a Unión y Juventud con la moral por las nubes para la próxima fecha, demostrando que tiene plantel para pelear incluso ante la adversidad.





