Los Juríes: las inundaciones golpean de lleno al corazón productivo y ponen en riesgo el sustento de decenas de familias rurales
La emergencia hídrica que afecta a la ciudad de Los Juríes y a una vasta región del sudeste santiagueño ya no solo deja caminos anegados y campos bajo agua. Ahora, el impacto más preocupante comienza a sentirse en la producción ganadera y en la economía de pequeños productores que dependen directamente de la actividad rural para sobrevivir.
En el marco del plan de contingencia por la emergencia climática, equipos técnicos provinciales continúan realizando relevamientos presenciales en las zonas más afectadas por las inundaciones, donde el panorama detectado es alarmante: pérdidas totales de pasturas, mortandad potencial de reservas forrajeras y una creciente incertidumbre económica para numerosas familias campesinas.
La situación adquiere una dimensión aún más delicada porque Los Juríes y toda su zona de influencia representan uno de los sectores productivos más importantes del interior santiagueño, con fuerte presencia de ganadería bovina, caprina, ovina y múltiples emprendimientos familiares que en los últimos años habían logrado crecer e innovar pese a las dificultades económicas del país.
Según detallaron desde los organismos intervinientes, el mayor daño se concentra actualmente en la pérdida de alimento para la hacienda. Técnicos constataron la destrucción total de las pasturas invernales sembradas durante la última temporada, especialmente los alfalfares, fundamentales para sostener la alimentación animal durante los meses más fríos del año.
A esto se suma el anegamiento de lotes destinados a reservas forrajeras y pasturas subtropicales, generando un escenario crítico para productores que hoy ven comprometida la continuidad misma de su actividad.
El fenómeno golpea principalmente a minifundistas y pequeños productores dedicados a la ganadería mayor y menor, aunque también alcanza a emprendimientos familiares de alto valor genético dedicados a razas caprinas y ovinas como Bóer, Santa Inés y Dorper Black. Asimismo, se registran complicaciones en criaderos porcinos, avicultura y proyectos alternativos como la cría de suri.
Detrás de cada pérdida productiva existe además un fuerte impacto social. Muchas familias rurales dependen exclusivamente de la venta de animales, leche, quesos, cabritos o producción derivada para afrontar gastos diarios, sostener sus hogares y continuar invirtiendo en sus campos.
En numerosos parajes, la preocupación crece porque el agua permanece estancada y dificulta incluso el ingreso de asistencia técnica o maquinaria. Las condiciones de transitabilidad siguen siendo complejas en varios caminos rurales, por lo que los relevamientos avanzan lentamente a medida que las condiciones climáticas lo permiten.
Desde el Gobierno provincial, el Ministerio de Producción y la Dirección General de Agencias de Desarrollo Territorial (ADT) mantienen el acompañamiento territorial para evaluar daños y asistir a los damnificados.
“Estas acciones se desarrollan con el acompañamiento directo del Gobierno de la Provincia, el Ministerio de Producción y la Dirección General de Agencias de Desarrollo Territorial”, explicó Norberto Fabián Funes, jefe de la Agencia interviniente, quien remarcó la necesidad de mantener presencia activa en el territorio frente a una crisis que afecta directamente a la economía rural.
Mientras continúan las tareas de asistencia, en Los Juríes crece también la preocupación por el futuro inmediato del sector productivo. Las inundaciones dejaron en evidencia la vulnerabilidad de una región donde el campo no solo mueve la economía local, sino que constituye el sostén cotidiano de cientos de familias que hoy enfrentan uno de los momentos más difíciles de los últimos años.





