La huerta llegó a la escuela de Shunko en el paraje Puente Negro

El ProHuerta es un Programa del INTA y el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación dirigido a familias en situación de vulnerabilidad social para promover la seguridad y soberanía alimentaria a través de acciones como la promoción de huertas y granjas familiares, escolares, institucionales y comunitarias.

Estratégicamente las escuelas santiagueñas son socias territoriales de INTA Quimilí porque a través de ellas se amplía la llegada al territorio y a las familias con los distintos programas implementados.  El ProHuerta es un Programa del INTA y el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación dirigido a familias en situación de vulnerabilidad social para promover la seguridad y soberanía alimentaria a través de acciones como la promoción de huertas y granjas familiares, escolares, institucionales y comunitarias.

En la soleada mañana del martes 19 de abril, técnicos de INTA Añatuya visitaron la Escuela Nº 502 Jorge W. Ábalos del paraje Puente Negro, en el departamento Avellaneda. Fueron invitados por la directora escolar, Sandra Vera, para poner nuevamente en funcionamiento la huerta escolar junto a los alumnos de quinto, sexto y séptimo grado.

Este edificio, la gente del lugar, docentes y directivos se muestran orgullosos al señalar que a esa escuela asistió Shunko. Shunko es el nombre de la novela del escritor, maestro y científico argentino Jorge W. Ábalos, publicada en 1949 y que constituye uno de los clásicos de la literatura argentina.

El argumento trata sobre la relación entre un maestro, educado en la gran ciudad, que es destinado a una escuela rural en la provincia de Santiago del Estero, en la que los alumnos son hablantes de quechua. Poco a poco es el maestro el que comienza a aprender de sus alumnos y a establecer una relación de respeto y aprendizaje mutuo. «Shunko» en quechua quiere decir «el más chiquito»; la novela está centrada en la relación del maestro proveniente de la cultura oficial hispano-argentina, y su alumno «más pequeño», el Shunko.

Los pequeños compartieron sus conocimientos sobre la huerta y sus beneficios y luego sembraron las semillas de la Campaña Otoño Invierno para luego replicar esta práctica en sus hogares. Además, técnicos de AER Añatuya continuarán visitando el establecimiento.

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