Zamora, Massa, Kicillof y Máximo Kirchner encabezaron una cumbre clave del peronismo con la mira puesta en 2027
La cumbre reunió a figuras de peso como Sergio Massa, Axel Kicillof, Máximo Kirchner, Gerardo Zamora, José Mayans y Germán Martínez, además de un grupo de gobernadores que representan una importante porción del poder territorial del país.
En una señal política de fuerte impacto nacional, la primera plana del peronismo y de los espacios aliados se reunió en Buenos Aires para comenzar a delinear una estrategia común de cara a los desafíos legislativos y electorales de los próximos años. La cumbre reunió a figuras de peso como Sergio Massa, Axel Kicillof, Máximo Kirchner, Gerardo Zamora, José Mayans y Germán Martínez, además de un grupo de gobernadores que representan una importante porción del poder territorial del país.

Entre los presentes se destacó especialmente la participación del senador nacional y principal referente político de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, cuya presencia volvió a ratificar el peso que conserva en la construcción de consensos dentro del escenario nacional. Aunque no forma parte orgánica del peronismo, Zamora fue considerado una de las figuras políticas de mayor relevancia del encuentro, en virtud de su capacidad de articulación y de su influencia en el Norte Grande.

La reunión, que se extendió durante aproximadamente tres horas, tuvo como ejes centrales el Presupuesto 2027, las transferencias de recursos a las provincias, la distribución del impuesto a los combustibles, la situación fiscal de los distritos y la defensa de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), cuya continuidad es cuestionada por el gobierno nacional de Javier Milei.
Según trascendió, uno de los principales acuerdos alcanzados fue avanzar en la conformación de una mesa política permanente que permita coordinar posiciones entre gobernadores, legisladores y dirigentes partidarios. El objetivo es fortalecer la articulación política de cara a los debates parlamentarios que se avecinan y comenzar a construir una estrategia electoral con vistas a las elecciones presidenciales de 2027.

La foto política dejó en primer plano a Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner, tres dirigentes que representan distintos sectores internos del peronismo, pero que coincidieron en la necesidad de sostener mecanismos de unidad para enfrentar el nuevo escenario político nacional.
Junto a ellos participaron los gobernadores Ricardo Quintela (La Rioja), Sergio Ziliotto (La Pampa), Gildo Insfrán (Formosa) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego), además de Zamora, cuya presencia fue observada como una muestra de la importancia estratégica que mantiene Santiago del Estero dentro del esquema político federal.
Ausencias que llamaron la atención
Más allá de la relevancia de los asistentes, en los círculos políticos también se analizaron las ausencias de algunos mandatarios provinciales que días atrás habían compartido actividades en la reciente reunión del Norte Grande realizada en Misiones.
Entre los gobernadores que no participaron de la cumbre estuvieron el tucumano Osvaldo Jaldo y el catamarqueño Raúl Jalil, ambos señalados en distintas oportunidades por sectores de Unión por la Patria por mantener posiciones dialoguistas con la administración nacional. Tampoco formaron parte del encuentro otros mandatarios que integran habitualmente los espacios de discusión regional.
En ese contexto, la presencia de Zamora adquirió aún mayor relevancia, ya que fue uno de los pocos líderes provinciales del Norte Grande que participó activamente de esta convocatoria política nacional, consolidando su rol como una de las voces más escuchadas del interior argentino.
El debate por las PASO y la construcción de una alternativa
Los dirigentes coincidieron en defender la continuidad de las PASO como herramienta para ordenar la competencia interna y ampliar la representación electoral del espacio opositor. La postura marca una diferencia clara respecto de la intención del oficialismo nacional de avanzar con su eliminación.
La reunión fue interpretada como el primer paso de un proceso más amplio de reorganización política. Con Kicillof proyectado como uno de los posibles candidatos presidenciales, Massa conservando centralidad dentro del Frente Renovador y Máximo Kirchner manteniendo influencia en la estructura partidaria bonaerense, el peronismo comenzó a mostrar señales de reagrupamiento.
En ese tablero, la figura de Gerardo Zamora volvió a sobresalir como uno de los dirigentes con mayor capacidad de diálogo entre distintos sectores políticos y como un actor clave en la defensa de los intereses de las provincias frente al Gobierno nacional, reforzando el protagonismo de Santiago del Estero en las discusiones que marcarán el rumbo político de los próximos años.




