Elías Suárez selló un acuerdo histórico para proteger los Bajos Submeridionales y potenciar el desarrollo del interior santiagueño
La Provincia fortalece una alianza estratégica con Chaco, Santa Fe y el CFI para impulsar obras hídricas que beneficiarán a productores, poblaciones rurales y comunidades del norte argentino.
En una decisión de fuerte contenido estratégico para el futuro del interior santiagueño, el gobernador Elías Suárez suscribió en la ciudad de Resistencia un convenio marco con sus pares de Chaco, Leandro Zdero, y de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, junto al secretario general del Consejo Federal de Inversiones (CFI), Ignacio Lamothe, con el objetivo de profundizar la implementación del Plan Director de la Región Hídrica de los Bajos Submeridionales.

Se trata de uno de los acuerdos interprovinciales más importantes de los últimos años en materia de gestión del agua, ya que permitirá avanzar en una planificación conjunta para enfrentar los efectos de las inundaciones y las sequías que históricamente afectan a una de las regiones productivas más extensas y vulnerables del país.
Para Santiago del Estero, el convenio representa una herramienta clave para consolidar una política de Estado orientada a proteger a las comunidades rurales, fortalecer la infraestructura hídrica y brindar mayor previsibilidad al sector agropecuario, motor económico de gran parte del interior provincial.
Los Bajos Submeridionales abarcan alrededor de ocho millones de hectáreas distribuidas entre Santa Fe, Chaco y Santiago del Estero. En territorio santiagueño comprenden aproximadamente un millón y medio de hectáreas donde miles de familias desarrollan actividades agrícolas y ganaderas que dependen directamente del comportamiento de los recursos hídricos.
Una visión federal para un problema compartido
La firma del convenio ratifica la decisión política de las tres provincias de trabajar de manera coordinada frente a un desafío que no reconoce límites jurisdiccionales. La iniciativa retoma el camino iniciado hace más de cinco décadas, cuando en 1973 las provincias y el CFI impulsaron el primer estudio integral de la región.
El nuevo esquema de trabajo permitirá coordinar políticas públicas, compartir información técnica y definir prioridades comunes para ejecutar obras de infraestructura que mejoren el escurrimiento de las aguas, reduzcan riesgos de anegamientos y optimicen el aprovechamiento del recurso hídrico.
Entre las acciones previstas para la primera etapa se destacan la limpieza de canales, construcción de alcantarillas, mejoramiento de sistemas de drenaje y mantenimiento de obras existentes, intervenciones consideradas fundamentales para proteger caminos rurales, poblaciones y áreas productivas.

Beneficios directos para el interior santiagueño
La creación de un Equipo Técnico Interjurisdiccional permitirá realizar un seguimiento permanente del Plan Director mediante estudios especializados, monitoreo de la situación hídrica y elaboración de proyectos que podrán acceder a financiamiento específico.
Para los departamentos del este y sudeste santiagueño, donde los excesos hídricos y los períodos de sequía condicionan el desarrollo productivo, el acuerdo representa una oportunidad concreta para mejorar la infraestructura, preservar la actividad agropecuaria y reducir el impacto económico que generan los eventos climáticos extremos.
La iniciativa también se integra al plan estratégico impulsado por el Gobierno de Santiago del Estero para fortalecer el desarrollo territorial mediante inversiones en infraestructura, apoyo permanente a los productores, asistencia técnica a través de las Agencias de Desarrollo Territorial e incorporación de nuevas tecnologías aplicadas a la producción.
Una decisión política con mirada al futuro
En un escenario donde el cambio climático plantea desafíos cada vez mayores, la articulación entre provincias aparece como una herramienta indispensable para planificar obras de gran escala y gestionar de manera eficiente un recurso tan estratégico como el agua.
Durante la firma del convenio, el gobernador Elías Suárez reafirmó el compromiso de Santiago del Estero con una gestión responsable de los recursos hídricos y destacó que la cooperación federal constituye el camino para garantizar un desarrollo sostenible, proteger la producción y mejorar la calidad de vida de las comunidades del interior.
Con este acuerdo, Santiago del Estero fortalece su participación en una política regional de largo plazo que busca transformar una problemática histórica en una oportunidad de crecimiento, integración y desarrollo para miles de familias que viven y producen en el interior provincial.





