Misterio en los bañados: hallan una avioneta y crece la hipótesis de un vuelo clandestino
La aeronave fue encontrada en una zona de humedales, entre Argentina y Selva. Tenía bidones con combustible y presentaba indicios de una identificación presuntamente adulterada. No encontraron drogas en el lugar. Una de las hipótesis que investiga la Justicia Federal sostiene que un helicóptero habría llegado para retirar a los dos ocupantes.
Una avioneta enterrada en una zona de bañados del sudeste de Santiago del Estero encendió las alarmas de Gendarmería Nacional y de la Justicia Federal, que inició una investigación para determinar las circunstancias en las que la aeronave terminó en ese inhóspito sector y, principalmente, establecer quiénes eran sus ocupantes y cuál era el destino del vuelo.
El hallazgo se produjo en un área cercana al límite entre los departamentos Aguirre y Rivadavia, en un punto intermedio entre la localidad de Argentina y la ciudad de Selva, aproximadamente a 30 kilómetros de esta última.
El primer aviso habría sido realizado por un poblador de la zona que se desplazaba a caballo. El hombre observó la avioneta en medio del bañado e intentó acercarse, pero la profundidad del agua se lo impidió: según su relato, en determinado sector el agua le llegaba hasta el pecho. Pudo tomar una fotografía y posteriormente comunicó lo ocurrido a las autoridades.
La información llegó a conocimiento del Juzgado Federal N° 1 de Santiago del Estero, a cargo del juez Guillermo Molinari, que dispuso las primeras medidas para preservar la escena y determinar si había personas en el lugar.
Un aterrizaje forzoso en medio del humedal
Las primeras hipótesis indican que la aeronave habría sufrido algún tipo de inconveniente mecánico que obligó al piloto a realizar un aterrizaje de emergencia.
El terreno elegido para el descenso habría aparentado ser firme desde el aire, pero terminó siendo una zona de bañados. La avioneta realizó un fuerte contacto con el agua y el barro, hasta quedar prácticamente enterrada, con la parte delantera clavada en el terreno.
El difícil acceso al lugar obligó a recurrir a medios aéreos. Ante la falta de un helicóptero propio por parte de la fuerza de seguridad que intervino, se solicitó colaboración a Aviación Civil de la Provincia para poder llegar hasta el punto donde se encontraba la aeronave y avanzar con las primeras tareas investigativas.
Al arribar, los efectivos encontraron la avioneta sin sus ocupantes.
Bidones de combustible y ningún rastro de droga
Uno de los elementos que llamó especialmente la atención de los investigadores fue el contenido encontrado en el interior de la aeronave.
Según las primeras informaciones, había varios bidones con combustible, además de restos de comida y un plástico de importantes dimensiones. No se encontraron estupefacientes durante la inspección inicial, pese a que una de las hipótesis que se manejaron desde el comienzo estaba vinculada con una posible operación de narcotráfico.
La presencia de combustible adicional constituye, sin embargo, uno de los elementos que ahora busca explicar la Justicia.
¿Por qué una aeronave que aparentemente sufrió una falla mecánica llevaba combustible en cantidad? ¿Cuál era su destino? ¿Había realizado previamente una escala? ¿Transportaba alguna carga que pudo haber sido descargada antes del aterrizaje?
Por el momento, son interrogantes que permanecen abiertos.
La pista que conduce a Bolivia
Otro elemento considerado relevante por los investigadores está relacionado con la identificación de la avioneta.
En el exterior de la aeronave habría una calcomanía que simulaba una matrícula argentina, identificándola como LV-JIR. Sin embargo, dentro del habitáculo se habría encontrado otra identificación correspondiente a una matrícula boliviana: CP-3889.
La aparente utilización de identificaciones diferentes es uno de los puntos que deberá ser peritado y esclarecido para determinar la verdadera procedencia y situación registral de la aeronave.
Por ese motivo, la investigación ya no se limita únicamente a determinar por qué la avioneta terminó en los bañados, sino también a establecer su recorrido previo, su propietario, quiénes la tripulaban y si la documentación y las identificaciones utilizadas eran auténticas.
El dato que más desconcierta: ¿un helicóptero rescató a los pilotos?
Uno de los aspectos más llamativos del caso es la ausencia de los ocupantes.
Cuando Gendarmería llegó hasta la avioneta, no encontró al piloto ni a un eventual acompañante. Tampoco, según las primeras informaciones, había personas heridas en las inmediaciones.
En ese contexto surgió una versión que ahora es analizada por los investigadores: la posibilidad de que un helicóptero haya llegado hasta el lugar y retirado a los dos ocupantes de la avioneta.
De confirmarse, el dato modificaría sustancialmente la investigación, ya que implicaría que quienes viajaban en la aeronave no quedaron abandonados en medio del humedal, sino que habrían contado con una logística para ser evacuados luego del aterrizaje.
La hipótesis también plantea otro interrogante: ¿quién envió el helicóptero y cómo conocía la ubicación exacta de la avioneta?
Por ahora, desde la Justicia Federal remarcaron que todas las hipótesis se encuentran bajo investigación y evitaron confirmar oficialmente la versión sobre el supuesto rescate aéreo.
Una zona estratégica
El lugar donde fue encontrada la aeronave también constituye un dato que no pasó inadvertido.
Se trata de una zona de difícil acceso, próxima al límite provincial y relativamente cercana al norte de Santa Fe. Las características geográficas del sector —con bañados, humedales y caminos de difícil circulación— pueden dificultar considerablemente la detección de movimientos clandestinos.
Los investigadores comenzaron a consultar además a pobladores de la zona para establecer si durante las últimas horas observaron vehículos, personas desconocidas, aeronaves o algún movimiento fuera de lo habitual.
Una investigación con más preguntas que respuestas
El juez Guillermo Molinari dispuso que efectivos de Gendarmería permanezcan en el lugar para preservar la aeronave mientras se define el mecanismo para retirarla del humedal.
La extracción será una tarea compleja y podría requerir maquinaria y vehículos especiales debido a las condiciones del terreno.
Una vez retirada, se espera realizar una inspección más exhaustiva de la avioneta, tomar muestras y avanzar con peritajes destinados a determinar si existieron rastros de sustancias u otros elementos que permitan reconstruir el recorrido y la actividad desarrollada por la aeronave.
También se analiza la posibilidad de utilizar un can especializado en la detección de estupefacientes.
La ausencia de droga no descarta, por sí sola, una eventual maniobra de narcotráfico, pero tampoco permite afirmarla. La presencia de combustible, las identificaciones aparentemente contradictorias, la ausencia de los ocupantes y la versión sobre un supuesto rescate mediante helicóptero conforman un conjunto de elementos que la Justicia deberá verificar con pruebas concretas.
Por ahora, el caso permanece rodeado de interrogantes: ¿de dónde salió la avioneta?, ¿hacia dónde se dirigía?, ¿quiénes eran sus ocupantes?, ¿por qué llevaba combustible adicional?, ¿por qué presentaba identificaciones diferentes y, fundamentalmente, cómo y por qué desaparecieron sus tripulantes del lugar?
La Justicia Federal mantiene la investigación abierta y, según indicaron fuentes judiciales, todo permanece bajo análisis hasta que los peritajes y las tareas de campo permitan reconstruir qué ocurrió realmente en los bañados del sudeste santiagueño.




