Compró cartuchos, regresó al paraje y horas después asesinó a su cuñada: los nuevos indicios que estremecen el femicidio de Loreto
La investigación avanza sobre las últimas horas de Mario Tórrez antes del crimen de Patricia Soledad Ibáñez. Testigos aseguraron que el sospechoso fue visto comprando municiones para su escopeta pocas horas antes del ataque. La Justicia busca determinar si el femicidio fue planificado.
El brutal femicidio de Patricia Soledad Ibáñez, ocurrido en el paraje Kilómetro 88, en el departamento Loreto, suma nuevas revelaciones que podrían convertirse en piezas clave de la investigación judicial.
Mientras familiares y vecinos despiden a la mujer asesinada y la Justicia profundiza las pericias, surgieron testimonios que ubican al principal sospechoso, Mario Tórrez, realizando una compra que hoy cobra especial relevancia: habría adquirido cartuchos para una escopeta apenas unas horas antes de ejecutar el ataque.
De acuerdo con los testimonios incorporados por los investigadores, el hombre viajó durante la mañana hasta la ciudad de Loreto, donde ingresó a un comercio de venta de insumos para armas y compró proyectiles calibre 16.
Según relataron los testigos, el comerciante le preguntó si pensaba salir de caza. Sin embargo, Tórrez no respondió, tomó la compra y abandonó rápidamente el local.
Para los investigadores, ese movimiento previo al crimen constituye un elemento de enorme importancia, ya que podría indicar que el ataque no fue producto de una discusión espontánea, sino una acción previamente preparada. No obstante, esa hipótesis deberá ser confirmada con el avance de la investigación y las pruebas reunidas por la Fiscalía.

El ataque frente a su familia
Horas después de aquella compra, Patricia Soledad Ibáñez fue asesinada de un disparo de escopeta dentro del predio familiar.
Los primeros elementos de la causa indican que la víctima mantuvo un intercambio de palabras con su cuñado antes del ataque. Luego recibió un disparo a corta distancia que impactó en la zona abdominal.
Aun gravemente herida, Patricia logró desplazarse algunos metros antes de desplomarse delante de su hija, quien presenció los dramáticos instantes posteriores al ataque junto al resto de la familia.
La fuga hacia el monte
Tras efectuar el disparo, Mario Tórrez escapó llevando consigo la escopeta utilizada en el crimen y se internó en una extensa zona montuosa del departamento Loreto.
La Policía desplegó un importante operativo de rastrillaje con efectivos de distintas dependencias, mientras Criminalística realizaba las pericias en la vivienda y en los alrededores.
Durante los procedimientos fueron secuestradas vainas servidas, teléfonos celulares y posteriormente una escopeta hallada en una zona de monte, elementos que ahora serán sometidos a pericias balísticas y científicas.
Asimismo, el cuerpo de Patricia Ibáñez fue trasladado para la correspondiente autopsia, cuyos resultados serán determinantes para establecer con precisión la mecánica del homicidio y la distancia desde la que fue efectuado el disparo.
Una comunidad golpeada por la violencia
El crimen provocó una profunda conmoción en el departamento Loreto, donde Patricia era conocida por vecinos y allegados. Mientras su familia comenzó a despedir sus restos, la Justicia continúa reconstruyendo minuto a minuto las horas previas al ataque.
La Fiscalía mantiene abiertas todas las líneas investigativas para esclarecer el móvil del hecho y determinar si existió una planificación previa del femicidio, una hipótesis que comenzó a tomar fuerza a partir de los testimonios sobre la presunta compra de municiones antes del asesinato.
Con cada nueva evidencia incorporada al expediente, el caso revela detalles cada vez más estremecedores de un crimen que sacudió a toda la región y que ahora será analizado en profundidad por la Justicia.





