Fuerte movilización del MOCASE en Añatuya: más de 80 referentes campesinos reclamaron por sus tierras frente al Juzgado

Más de 80 referentes del MOCASE, provenientes de cinco departamentos del sur santiagueño, protagonizaron una fuerte movilización frente al Juzgado de Añatuya. Cuestionaron distintas actuaciones judiciales vinculadas a conflictos por la tierra y exigieron la renuncia del magistrado, en medio de un creciente reclamo por los derechos de las comunidades campesinas.

Una importante movilización del Movimiento Campesino de Santiago del Estero (MOCASE) tuvo lugar este viernes frente al Juzgado de Añatuya, donde más de 80 referentes territoriales, según datos difundidos por la organización, se concentraron para expresar su preocupación por distintos conflictos vinculados con la tenencia de tierras y las decisiones judiciales que afectan a comunidades rurales.

La convocatoria reunió a representantes de los departamentos General Taboada, Avellaneda, Aguirre, Mitre y Juan Felipe Ibarra, convirtiendo a la ciudad de Añatuya en el escenario de una significativa manifestación campesina del sudeste santiagueño.

La protesta volvió a poner en el centro de la discusión una problemática histórica de Santiago del Estero: la situación de numerosas familias que aseguran vivir, trabajar y producir en sus territorios desde hace varias generaciones y que actualmente enfrentan disputas por la posesión de esas tierras.

Un reclamo que movilizó a comunidades de cinco departamentos

La concentración frente a la sede judicial fue impulsada por referentes del MOCASE, quienes manifestaron su disconformidad con distintas actuaciones judiciales relacionadas con conflictos territoriales.

Según expresaron mediante un comunicado, existen comunidades campesinas e indígenas que llevan tres y hasta cuatro generaciones desarrollando actividades productivas en tierras cuya posesión es objeto de controversias.

Entre los lugares mencionados por la organización se encuentran Lote 48, Lote 38, Símbol Bajo, La Fermina, Campo Tañacañitas, kilómetros 11 y 13, La Simona, Lote 42, El Chañaral y Las Abras, entre otras comunidades del interior provincial.

Los manifestantes sostienen que estas situaciones generan incertidumbre sobre la continuidad de las actividades rurales y el arraigo de familias que dependen de la producción campesina para su subsistencia.

Fuerte mensaje frente a la Justicia: tierra, producción y derechos

Uno de los principales ejes de la movilización fue el pedido de garantías para las familias campesinas e indígenas que atraviesan conflictos territoriales.

Desde el MOCASE cuestionaron determinadas intervenciones judiciales y reclamaron que las disputas por la tierra sean abordadas respetando los derechos constitucionales, las circunstancias de cada comunidad y los mecanismos legales correspondientes.

La organización también expresó su rechazo a los desalojos que considera injustificados y denunció situaciones de violencia y hostigamiento contra integrantes de comunidades rurales. Se trata de señalamientos realizados por el movimiento que requieren ser evaluados y corroborados en cada caso.

La tierra no representa únicamente un recurso económico para estas familias, sino también el lugar donde construyeron su historia, desarrollaron su producción y sostienen sus vínculos comunitarios.

Añatuya, epicentro de un reclamo que vuelve a tomar fuerza

La movilización adquiere especial relevancia por la participación de referentes provenientes de diferentes puntos del sur provincial, una región donde la agricultura familiar, la ganadería de pequeña escala y las actividades rurales forman parte de la economía cotidiana.

La convocatoria también refleja la capacidad de organización territorial del MOCASE, que mantiene desde hace décadas una presencia activa en los debates relacionados con la tierra, la producción y los derechos campesinos.

Desde la organización señalaron que las acciones de protesta forman parte de una estrategia orientada al diálogo, la resolución de conflictos y la búsqueda de paz social.

En ese marco, insistieron en que la defensa de sus derechos debe desarrollarse mediante canales institucionales que permitan encontrar soluciones duraderas.

Un llamado a encontrar respuestas para las familias rurales

La concentración frente al Juzgado de Añatuya dejó planteado un reclamo que trasciende la jornada de protesta y vuelve a instalar la necesidad de abordar los conflictos territoriales que persisten en distintas zonas de Santiago del Estero.

La situación requiere respuestas que contemplen tanto las garantías judiciales de todas las partes como los derechos de las familias involucradas, evitando que las disputas se profundicen y generen nuevos escenarios de tensión.

Con representantes de cinco departamentos y una convocatoria que, según el MOCASE, superó las 80 personas, la movilización dejó un mensaje claro: las comunidades campesinas buscan que sus reclamos sean escuchados y que la problemática de la tierra ocupe un lugar prioritario en la agenda institucional.

La protesta volvió a colocar a Añatuya en el centro de una discusión de profundo impacto social para el interior santiagueño, donde la defensa de la tierra, el trabajo y el arraigo rural continúa movilizando a numerosas comunidades.

Más Noticias de hoy