Santiago del Estero se prepara para El Niño: ocho localidades están bajo estudio por riesgo de inundaciones
Un equipo interdisciplinario trabaja en un diagnóstico preventivo sobre comunidades rurales expuestas a posibles anegamientos. El objetivo es anticipar problemas de aislamiento, pérdidas productivas, dificultades sanitarias y deterioro de caminos antes del período de mayores lluvias.
Santiago del Estero comenzó a profundizar las tareas preventivas frente a la posibilidad de nuevos episodios de lluvias intensas e inundaciones durante los próximos meses, con especial atención en comunidades rurales del interior provincial.
En ese contexto, un equipo interdisciplinario convocado en el ámbito del Consejo Económico y Social avanza en el relevamiento de ocho localidades consideradas vulnerables frente a escenarios de riesgo hídrico.
Entre las comunidades mencionadas se encuentran Chilca Juliana, La Paliza, Sabagasta, El Candelario y Juanillo, mientras se trabaja en la identificación y caracterización completa de los sectores involucrados.
El objetivo central no es únicamente analizar el comportamiento del agua, sino estudiar las consecuencias sociales, productivas, sanitarias y viales que una inundación puede provocar en poblaciones alejadas de los principales centros urbanos.
Prevenir antes de que llegue la emergencia
La iniciativa busca cambiar una lógica habitual en situaciones de desastre: actuar antes de que el problema alcance su punto crítico.
Los especialistas trabajan en la elaboración de diagnósticos que permitan identificar familias vulnerables, establecimientos productivos, caminos estratégicos, centros de salud, escuelas y otros puntos que podrían verse afectados ante lluvias extraordinarias.
La licenciada Belén Vittar, representante del Colegio de Trabajadores Sociales, destacó la importancia de conocer la realidad de cada comunidad y recuperar también la experiencia de quienes viven desde hace años en zonas históricamente afectadas por el agua.
Ese conocimiento local puede resultar clave para identificar sectores bajos, caminos que suelen quedar cortados y lugares donde las familias acostumbran a trasladar animales o pertenencias cuando comienzan los anegamientos.
Los caminos rurales, una pieza fundamental
Uno de los principales problemas que se presenta durante las inundaciones es el aislamiento.
En amplias zonas rurales de Santiago del Estero, el acceso a centros urbanos depende de caminos de tierra que pueden quedar rápidamente inutilizados después de lluvias intensas.
El ingeniero Facundo Moya remarcó la importancia de conservar transitables esos corredores.
La cuestión no es menor.
Un camino anegado puede impedir el ingreso de ambulancias, dificultar la llegada de alimentos y medicamentos, suspender el transporte escolar y afectar la comercialización de la producción agropecuaria.
Para pequeños productores, quedar aislados durante varios días también puede significar pérdidas económicas importantes.
Riesgos para la producción y la salud
El agua acumulada también genera consecuencias sobre la actividad ganadera.
Campos inundados, animales aislados y problemas para acceder a alimento o agua segura forman parte de los escenarios que deben ser contemplados.
El veterinario Martín Kühn advirtió además sobre la aparición de enfermedades y riesgos sanitarios que pueden incrementarse después de una inundación.
La convivencia entre animales, agua estancada y población rural obliga a extremar medidas de prevención para evitar enfermedades zoonóticas.
Esto implica que los planes de contingencia no deben limitarse únicamente a Defensa Civil.
También requieren la participación coordinada de Salud, Producción, Vialidad, municipios, comisiones municipales y organizaciones comunitarias.
Una problemática que atraviesa al interior santiagueño
Las inundaciones han representado históricamente uno de los mayores desafíos para distintas regiones de Santiago del Estero.
Los desbordes de ríos, lluvias extraordinarias y acumulación de agua en zonas bajas han afectado en diferentes oportunidades a comunidades, productores y caminos rurales.
Por eso, el valor de este nuevo trabajo estará directamente relacionado con la capacidad de transformar el diagnóstico en acciones concretas.
Será fundamental conocer si existen obras de canalización previstas, mantenimiento de alcantarillas, limpieza de desagües, reparación de caminos o puntos de evacuación establecidos.
El desafío de llegar antes que el agua
La prevención puede reducir notablemente el impacto de un fenómeno climático.
Una comunidad que sabe cómo actuar, dónde evacuar, cuáles son sus rutas seguras y qué organismo debe intervenir cuenta con herramientas que pueden resultar decisivas en una emergencia.
Pero esa planificación necesita infraestructura.
Los caminos deben mantenerse transitables, los sistemas de drenaje tienen que funcionar y los servicios esenciales deben contar con protocolos claros.
Para el interior santiagueño, la discusión no se limita entonces al clima.
También se relaciona con infraestructura, desarrollo territorial y calidad de vida.
Lo que falta conocer
Uno de los principales datos pendientes es la identificación definitiva de las ocho comunidades incluidas en el estudio.
También será importante determinar cuáles son las obras prioritarias detectadas por los especialistas y qué presupuesto será necesario para ejecutarlas.
Otro punto central será establecer si el plan incluye protocolos específicos para productores agropecuarios y familias que viven en zonas de difícil acceso.
La experiencia demuestra que cuando el agua llega, los tiempos de respuesta se acortan rápidamente.
Por eso, el verdadero valor de esta estrategia dependerá de cuánto pueda avanzarse antes de que comiencen los eventos climáticos de mayor intensidad.
Santiago del Estero tiene ahora la oportunidad de transformar la experiencia acumulada durante años de emergencias hídricas en políticas de prevención.
El desafío será que el diagnóstico no quede solamente en los informes, sino que se traduzca en caminos seguros, comunidades preparadas y respuestas rápidas cuando el agua vuelva a poner a prueba al interior provincial.




