Tragedia en Salavina: el río Saladillo se cobró la vida de un joven y vuelve a encender una alerta de cara al verano
Jhoan Tomás Bustamante era intensamente buscado desde el sábado, luego de ser arrastrado por la corriente. Su cuerpo fue encontrado este domingo cerca de Carreta Paso. El dolor vuelve a poner sobre la mesa un peligro que se repite con la llegada del calor: la falsa tranquilidad de ríos, canales y bañados que pueden cambiar en cuestión de minutos.
Una profunda tristeza envuelve a Salavina. Lo que comenzó como una desesperada búsqueda durante la tarde del sábado terminó este domingo con la peor noticia: efectivos del Grupo Especial de Rescate (GER) encontraron sin vida a Jhoan Tomás Bustamante, el joven que había sido arrastrado por las aguas del río Saladillo.
El hallazgo se produjo durante la mañana, en inmediaciones del paraje Carreta Paso, donde desde horas antes se había montado un importante operativo para intentar localizarlo.
Según la información conocida, el joven había ingresado al curso de agua durante la tarde del sábado y posteriormente fue arrastrado por la corriente. Desde ese momento comenzaron los rastrillajes y las tareas de búsqueda que movilizaron a rescatistas y efectivos policiales.
Finalmente, durante las primeras horas de este domingo, el personal especializado encontró el cuerpo a escasos metros del sector donde se había producido el episodio.
Tras el triste hallazgo se dio intervención a las autoridades judiciales correspondientes, que ordenaron las actuaciones de rigor para establecer con precisión las circunstancias de la tragedia.
La “traición” del río: un peligro que regresa con el calor
La muerte del joven no solamente provoca dolor. También vuelve a encender una señal de alerta ante una situación que, lamentablemente, se repite cuando comienzan las jornadas de altas temperaturas y muchas familias buscan alivio en ríos, canales, represas y bañados del interior santiagueño.
El río puede parecer tranquilo desde la orilla, pero debajo de la superficie puede esconder pozos, desniveles, remolinos, barro y sectores de mayor profundidad. Además, las condiciones de los cauces pueden modificarse y lugares conocidos por los vecinos no necesariamente conservan las mismas características de una temporada a otra.
Allí aparece lo que muchos pobladores del interior describen como “la traición del río”: esa aparente calma que puede llevar a confiarse demasiado frente a un ambiente natural imprevisible.
El Saladillo es un curso vinculado al sistema del río Dulce y atraviesa sectores donde se conforman bañados y cauces cuyas características pueden variar de acuerdo con las condiciones hídricas. Esa dinámica exige extremar las precauciones, especialmente en lugares que no están habilitados ni cuentan con guardavidas.
Una advertencia antes del verano
Con temperaturas cada vez más elevadas y a pocas semanas de que comience la temporada de mayor concurrencia a los cursos de agua, esta tragedia deja una dolorosa advertencia.
Evitar ingresar en sectores desconocidos, no confiarse aunque el agua parezca calma, extremar los cuidados con niños y adolescentes, evitar nadar en zonas de corriente y respetar las indicaciones de las autoridades son medidas básicas que pueden salvar vidas.
También resulta fundamental no ingresar al agua para intentar rescatar a otra persona sin elementos adecuados, ya que una emergencia puede terminar involucrando a más víctimas. Ante una situación de riesgo, la prioridad debe ser pedir asistencia a los servicios de emergencia y personal especializado.
Hoy Salavina está de duelo por la muerte de Jhoan Tomás Bustamante. Una familia atraviesa un dolor irreparable y una comunidad permanece conmocionada.
Su muerte vuelve a dejar, además, un mensaje que merece ser escuchado antes de que llegue plenamente el verano: los ríos forman parte de la vida y la identidad de nuestros pueblos, pero nunca deben ser subestimados. La prevención, el respeto por el agua y evitar la confianza excesiva pueden marcar la diferencia entre una tarde de recreación y una tragedia.




