Santiago del Estero relevará 10.000 kilómetros de caminos rurales para definir obras prioritarias
La Provincia firmó un convenio de asistencia técnica que permitirá conocer el estado real de la red vial terciaria. La planificación será clave para mejorar la comunicación entre localidades, facilitar la producción y orientar futuras inversiones.
El Gobierno de Santiago del Estero dio un paso importante para planificar el mejoramiento de los caminos del interior provincial, una infraestructura fundamental para la comunicación de las comunidades rurales y el desarrollo de las actividades productivas.
En ese marco, se firmó un Protocolo Específico de Asistencia Técnica Especializada entre la Jefatura de Gabinete, el Ministerio de Obras, Servicios Públicos y Agua, el Consejo Económico Social y el Consejo Profesional de Ingeniería y Afines de Santiago del Estero.
La iniciativa, impulsada por el gobernador Elías Miguel Suárez, contempla el relevamiento de aproximadamente 10.000 kilómetros de caminos vecinales y rurales que forman parte de la red terciaria provincial.
Un diagnóstico para decidir dónde intervenir
El trabajo tendrá como objetivo determinar el estado actual de los caminos y confeccionar un mapa actualizado de la red vial. A partir de esa información, se establecerá un orden de prioridades para proyectar futuras obras, reparaciones y tareas de mantenimiento.
El relevamiento combinará el análisis de imágenes satelitales con inspecciones presenciales en los caminos considerados de mayor importancia. Además, la red será clasificada por regiones y departamentos, lo que permitirá identificar las necesidades particulares de cada zona.
También se mantendrá contacto con representantes de las distintas localidades para incorporar el conocimiento de quienes viven, producen y circulan diariamente por esos corredores.
Caminos que sostienen la producción
El estado de los caminos rurales no es solamente una cuestión de tránsito. De ellos depende que los productores puedan sacar sus cosechas, trasladar hacienda, recibir insumos y mantener la actividad durante todo el año.
Una ruta vecinal deteriorada o intransitable puede aumentar los costos, provocar pérdidas y dejar aisladas a familias enteras, especialmente durante períodos de lluvias intensas. También dificulta el acceso de ambulancias, transporte escolar, fuerzas de seguridad y servicios esenciales.
Por eso, contar con información precisa permitirá evitar intervenciones aisladas y avanzar hacia una planificación integral basada en criterios técnicos, productivos y sociales.
Participación de organismos provinciales y profesionales
La firma contó con la presencia del jefe de Gabinete, Víctor Araujo; el ministro de Obras, Servicios Públicos y Agua, Aldo René Hid; el secretario de Obras, Servicios Públicos y Agua, Jorge Zuain; y el subsecretario de Asuntos Jurídicos, Raúl Sambade.
También participaron el presidente interventor del Consejo Provincial de Vialidad, José Herrera; el secretario ejecutivo del Consejo Económico Social, Miguel Ángel Mandrille; el presidente del Consejo Profesional de Ingeniería y Afines, Mario Hugo Mondino; y el coordinador de esa institución, Facundo J. Moya Cocco.
Planificar para integrar el territorio
La importancia del convenio reside en que permitirá transformar las necesidades del interior en información concreta para la toma de decisiones. Saber dónde están los caminos, en qué condiciones se encuentran y cuáles requieren una intervención urgente es el punto de partida para utilizar mejor los recursos públicos.
En una provincia extensa, con numerosas localidades, parajes y establecimientos productivos, mejorar la red terciaria significa mucho más que arreglar caminos: representa integrar comunidades, acercar servicios, reducir costos y generar mejores condiciones para producir.
La planificación vial es, en definitiva, una política estratégica. Cuando un camino rural funciona, no solamente circulan vehículos: también circulan la producción, el trabajo, la educación, la salud y las oportunidades de desarrollo para todo el interior santiagueño.




