Disputa judicial por una cosecha de algodón de $1.500 millones mantiene en vilo a Vilelas
Dos grupos empresarios se enfrentan en los tribunales por la posesión y la cosecha de un campo en el departamento Juan Felipe Ibarra. Denuncias de daños, acusaciones cruzadas, presencia policial y la amenaza del clima agravan un conflicto millonario.
Una millonaria disputa judicial por una cosecha de algodón valuada en aproximadamente 1.500 millones de pesos mantiene en máxima tensión a la localidad de Vilelas, en el departamento Juan Felipe Ibarra. El conflicto enfrenta a las firmas Halgon S.A.S. y Capitanich S.A.S., que reclaman derechos sobre una fracción de un establecimiento rural donde la recolección del cultivo quedó prácticamente paralizada.
El caso es analizado por el Colegio de Jueces de Proceso Nº 1, mientras en el predio se incrementó la presencia policial para evitar incidentes entre trabajadores de ambos grupos empresarios.
Un conflicto por la posesión de un campo estratégico
La disputa tiene como escenario una fracción de aproximadamente 520 hectáreas del establecimiento rural denominado «El Aguará», ubicado sobre la Ruta Provincial 92, a unos 40 kilómetros de Quimilí.
Según consta en las presentaciones judiciales, los dos grupos son arrendatarios de campos vecinos y sostienen posiciones contrapuestas respecto de la posesión de una franja donde se encuentra una importante producción algodonera próxima a ser levantada.
Desde Halgon S.A.S., representada por los abogados Raymundo Ledesma Chazarreta y Lucas Cabañas, se presentó un interdicto de retener, una acción judicial destinada a proteger la posesión de un inmueble frente a actos de perturbación o amenazas.
Denuncias por daños y hostigamiento
En la presentación, los representantes legales de Halgon sostienen que la empresa habría sufrido actos de turbación material, violencia y hostigamiento sobre el inmueble identificado catastralmente como Lote 107 A 1, de más de 2.700 hectáreas.
Además solicitaron una constatación judicial urgente, junto con una medida cautelar que prohíba innovar sobre el predio y establezca restricciones de acercamiento entre las partes mientras se resuelve el litigio.
De acuerdo con la denuncia, la empresa ya había logrado cosechar cerca de 100 hectáreas, pero asegura que las tareas fueron interrumpidas por el conflicto.
Alambrados destruidos y tensión creciente
Uno de los puntos centrales del reclamo son los presuntos daños registrados dentro del establecimiento.
Según manifestó el abogado Raymundo Ledesma Chazarreta, en los últimos días se detectaron reiteradas roturas de alambrados.
«Todos los días encontramos alambrados destruidos. Este jueves hallamos casi 70 metros de alambres en el suelo. Todo fue documentado y denunciado ante la Policía», afirmó el letrado.
Desde Halgon consideran que esos hechos buscarían modificar los límites internos del establecimiento y facilitar el ingreso hacia el sector donde se encuentra la cosecha de algodón.
Capitanich también recurrió a la Justicia
Fuentes judiciales indicaron que Capitanich S.A.S. también promovió acciones legales con anterioridad, obteniendo una medida cautelar y una orden de no innovar, cuyo plazo habría vencido durante el último fin de semana.
Se espera ahora que ambas posiciones sean analizadas por la Justicia de Feria, mientras continúan ingresando nuevas presentaciones de las partes.
El clima juega en contra
A la complejidad judicial se suma otro factor que preocupa a ambos sectores: las lluvias, el frío y la humedad, condiciones que pueden afectar seriamente la calidad del algodón y disminuir su valor comercial si la cosecha continúa demorándose.
Con una producción estimada en 1.500 millones de pesos, el paso de los días representa un riesgo económico significativo para quienes finalmente resulten titulares del derecho de explotación sobre el cultivo.
Vigilancia policial permanente
Ante el aumento de la tensión y los cruces registrados entre trabajadores rurales de ambos grupos, la Policía mantiene vigilancia en los accesos al establecimiento para prevenir nuevos incidentes.
Mientras la Justicia analiza las medidas solicitadas, el conflicto continúa abierto y mantiene en expectativa al sector agropecuario santiagueño, ya que el desenlace definirá el destino de una de las cosechas algodoneras de mayor valor económico de la presente campaña en la provincia.




