«Pancho nunca se olvidó de Chayua»: el barrio que agradece las obras y el acompañamiento del municipio
En uno de los barrios más humildes y populosos de Suncho Corral, los vecinos destacan el avance de las obras públicas y el acompañamiento social del municipio. La nueva pavimentación sobre calle Lavalle se suma a un plan de infraestructura que, aseguran, está cambiando la ciudad.
En Suncho Corral hay un reconocimiento que cada vez se escucha con más fuerza en los barrios populares. No surge de un discurso político ni de un acto oficial, sino de las conversaciones cotidianas entre vecinos que observan cómo la obra pública llegó a sectores que durante años permanecieron postergados.
En el barrio Chayua, uno de los más humildes y populosos de la ciudad, el comentario se repite casi como una frase común: «Nunca un intendente asfaltó tantas calles como Pancho Vittar». Para quienes viven allí, las mejoras en la infraestructura representan mucho más que una obra de pavimento: significan dignidad, mejor acceso, seguridad y una respuesta concreta a necesidades históricas.
Los habitantes del sector también resaltan otro aspecto que consideran fundamental. En un contexto económico complejo para todo el país, sostienen que el intendente Francisco «Pancho» Vittar mantuvo una fuerte presencia social, acompañando a las familias que más lo necesitaban y demostrando cercanía con cada barrio.
«Pancho se puso en el lugar del vecino», expresan muchos de ellos, convencidos de que esa actitud marcó una diferencia respecto de otras administraciones municipales. Ese reconocimiento espontáneo se transformó en uno de los principales respaldos que hoy recibe la gestión.
Mientras tanto, el municipio continúa ejecutando nuevas obras. En los últimos días comenzaron los trabajos de pavimentación sobre calle Lavalle, en el tramo comprendido entre San Martín y Mitre, una intervención que da continuidad al plan integral de infraestructura urbana impulsado por la actual administración.
Desde el municipio remarcaron que el objetivo es mejorar la transitabilidad, brindar mayor seguridad vial y seguir elevando la calidad de vida de los vecinos, consolidando un proceso de transformación que alcanza a distintos sectores de la ciudad.
Para muchos habitantes de Chayua, cada nueva cuadra asfaltada representa la confirmación de un compromiso asumido por la gestión municipal. Por eso, el agradecimiento hacia Francisco Vittar continúa creciendo y se refleja en una frase que resume el sentimiento de buena parte del barrio: «Las obras llegaron donde antes nadie miraba, y eso la gente no lo olvida».
En tiempos donde las demandas sociales son cada vez mayores y los recursos más limitados, el reconocimiento vecinal aparece como uno de los principales indicadores del impacto de una gestión que apuesta a combinar infraestructura, presencia territorial y acompañamiento a quienes más lo necesitan.





