El último gesto de solidaridad: los órganos de Soledad Luna darán una nueva oportunidad de vida a varios pacientes
La muerte de Soledad Luna, la joven motociclista que sufrió un grave accidente de tránsito en el barrio La Católica, dejó una profunda conmoción entre familiares, amigos y vecinos. Sin embargo, en medio del dolor, su historia encontró un mensaje de esperanza: sus órganos fueron donados mediante un operativo de ablación multiorgánica que permitirá salvar y mejorar la vida de múltiples personas.
Soledad había resultado gravemente herida luego de perder el control de la motocicleta que conducía e impactar violentamente contra el pavimento en la intersección de calle 222 y Monte de Oca. Permaneció internada con lesiones de extrema gravedad y, pese al esfuerzo del equipo médico, falleció el pasado 29 de junio.
Tras confirmarse el diagnóstico de muerte encefálica y cumplirse todos los protocolos establecidos por el sistema nacional de procuración y trasplante, se puso en marcha un complejo operativo sanitario del que participaron especialistas del Hospital Argerich y de la Fundación Favaloro.
La ablación multiorgánica permitirá que distintos pacientes que permanecen en lista de espera puedan acceder a un trasplante, transformando una tragedia en una oportunidad de vida para otras familias.
Un procedimiento que requiere condiciones específicas
La donación de órganos solo es posible en circunstancias muy particulares. Para que los órganos puedan ser trasplantados, el fallecimiento debe producirse bajo criterios de muerte encefálica en una unidad de terapia intensiva, donde es posible mantener la irrigación y conservación de los órganos hasta el momento de la ablación.
Por esa razón, apenas una pequeña proporción de las personas fallecidas puede convertirse en donante efectivo, lo que convierte a cada operativo en una intervención de enorme importancia para el sistema de salud.
Cómo se asignan los órganos
En Argentina, la distribución de órganos y tejidos está a cargo del INCUCAI mediante un sistema informático nacional que garantiza transparencia y equidad. La asignación se realiza considerando criterios médicos objetivos, entre ellos la gravedad del paciente, la compatibilidad entre donante y receptor y el tiempo de permanencia en la lista de espera.
El caso de Soledad Luna vuelve a poner en valor la importancia de la donación de órganos como un acto de profunda solidaridad. Mientras su familia atraviesa uno de los momentos más difíciles, su decisión permitirá que otras personas tengan una nueva oportunidad para seguir viviendo y recuperar su calidad de vida.





