Alerta Roja: Bomberos de Santiago del Estero denuncian una situación «crítica y alarmante» por falta de fondos
"Nos preocupa mucho porque cada localidad puede verse afectada cuando la respuesta de emergencia no sea la adecuada.
ANTIAGO DEL ESTERO – El sistema de Bomberos Voluntarios de la provincia y del país atraviesa una de las crisis financieras más graves de su historia. Así lo manifestó el Comandante Alfredo García, presidente de la Federación de Bomberos Voluntarios de Santiago del Estero, quien calificó la actualidad del sector como «lamentable» y advirtió que la operatividad de los cuarteles está en serio riesgo.
No es un subsidio, es una contribución de la sociedad
Uno de los puntos en los que García hizo mayor hincapié fue en el origen de los recursos. Ante la confusión general, aclaró que los fondos no provienen de las arcas del Estado ni de impuestos generales, sino de una contribución directa establecida por ley desde 1989.
«Son fondos que se recaudan de la contribución de todas las personas que en todo el país toman una póliza de seguro. El Gobierno Nacional solo debe recaudar, administrar y distribuir ese porcentaje entre las asociaciones», explicó el Comandante.
Deuda acumulada y parálisis en 2026
La crisis no es nueva, pero se ha profundizado drásticamente. Según García, ya existe una deuda de financiamiento arrastrada desde el año 2025 (fondos excedentes que no fueron redistribuidos). A esto se suma que, en lo que va del 2026, la distribución ha sido nula para la gran mayoría de los cuarteles.
Esta falta de recursos golpea directamente el mantenimiento operativo, que incluye desde el combustible para las autobombas hasta el pago de servicios básicos como luz, agua y gas, además del costoso equipamiento de protección personal indispensable para que un bombero entre en acción de forma segura.
El riesgo de perder la profesionalización
García advirtió que sin estos recursos, el sistema corre el riesgo de retroceder décadas. «Volvemos a ser un grupo de personas que tienen la voluntad de ayudar, pero para responder de manera eficiente y eficaz hace falta mucho más que voluntad: hace falta equipamiento y profesionalización».
Las consecuencias directas del desfinanciamiento:
- Unidades fuera de servicio: Autobombas paradas por falta de mantenimiento o combustible.
- Inseguridad para el personal: Riesgo de accidentes por no contar con trajes y equipos de protección adecuados.
- Respuestas deficientes: Peligro para las comunidades ante incendios o rescates que no puedan ser atendidos correctamente.
Sin respuestas del Gobierno Nacional
A pesar de las constantes reuniones a través del Consejo Nacional de Federaciones y las promesas recibidas, las soluciones no llegan. Mientras algunos pocos cuarteles en el sur del país recibieron pagos parciales, el resto —incluyendo todos los de Santiago del Estero— sigue esperando.
«Nos preocupa mucho porque cada localidad puede verse afectada cuando la respuesta de emergencia no sea la adecuada. Sin recursos, es prácticamente imposible sostener la estructura que hoy tienen los cuarteles» , concluyó García.





