El río Dulce “devoró” una vivienda en La Bajada y crece la preocupación por nuevas casas en riesgo
La crecida del río Dulce continúa dejando escenas alarmantes en distintos puntos de la provincia. En la localidad de La Bajada, departamento Banda, la fuerza del agua avanzó sobre la ribera hasta provocar el derrumbe total de una vivienda, que terminó siendo literalmente “tragada” por el cauce.
El hecho se produjo como consecuencia del constante proceso de erosión generado por el desborde del río, que fue socavando lentamente los cimientos de la construcción hasta hacerla colapsar. Vecinos de la zona registraron el dramático momento en el que la estructura cedió y cayó al agua.
Según relataron habitantes del lugar, la vivienda estaba ocupada por varias familias, lo que incrementó la conmoción en la comunidad. Afortunadamente, no se reportaron víctimas, aunque el impacto social y material es significativo.
Especialistas y vecinos coinciden en que la combinación entre la intensidad de la crecida y las características del suelo —predominantemente arenoso— genera una base inestable que facilita este tipo de derrumbes. Esta situación mantiene en alerta a toda la zona ribereña.
En ese sentido, advirtieron que el problema no es aislado: al menos 16 viviendas más se encuentran en condiciones críticas, con estructuras debilitadas por el avance constante del agua, lo que podría derivar en nuevos colapsos si no se adoptan medidas urgentes.
Cortes y restricciones en rutas de la región
Ante este escenario, se informó que el paso en el sector afectado se encuentra cortado exclusivamente para el tránsito pesado, como medida preventiva para evitar mayores riesgos y vibraciones que puedan agravar la inestabilidad del terreno.

Además, la situación se replica en otras zonas del interior santiagueño:
- La ruta que une Los Telares con Salavina permanece totalmente cortada al tránsito debido al avance del agua.
- En tanto, en los tramos que conectan Sumampa con Pinto, también se dispusieron restricciones similares, permitiéndose únicamente el paso de tránsito pesado.
Mientras tanto, los vecinos reclaman la ejecución de obras de defensa y contención que permitan frenar el avance del río y resguardar las viviendas que aún permanecen en pie.
La situación sigue siendo monitoreada por autoridades y organismos de emergencia, en un contexto donde la crecida del Dulce continúa generando preocupación en varias localidades santiagueñas.





